Riesco termina su mandato en una sesión de paz absoluta
Ninguno de los concejales de los últimos cuatro años comenzará en la oposición
ana f. barredo
La paz en el debate no ha sido precisamente la tónica dominante de los plenos de Ponferrada durante los últimos cuatro años de este mandato 2007-2011 que ayer finalizó. Sin embargo, el alcalde Carlos López Riesco y los dos grupos de la oposición sí coincidieron en esta jornada de despedidas en abandonar por completo las tensiones, las diferencias políticas e incluso personales que han presidido las sesiones municipales.
Fue un Pleno de puro trámite, en el que no hubo debate, porque tampoco había materia para ello. Se cerraron todas las comisiones municipales y se dio el visto bueno a las últimas actas, incluidos patronatos de fiestas o el Instituto Municipal para la Formación y el Empleo.
Riesco utilizó su intervención pública para desear «suerte» a todos los concejales, a los que seguirán en política y a los que les esperan otras ocupaciones. Les dio a todos las «gracias por su trabajo» de cuatro años y dijo que los ciudadanos valoran que todos cumplieron con la obligación de intentar gestionar lo mejor posible y de llevar al municipio «al mejor puerto posible».
Y así se cerró el mandato con un pleno en el que. oficialmente no hablaron los portavoces de la oposición. Sí lo hicieron una vez finalizada la sesión a los micrófonos de los periodistas. El que más abogó por cerrar este mandato con una sensación de sosiego, paz y tranquilidad fue Ángel Escuredo desde el Movimiento Alternativo Social. Pese a las preguntas de los periodistas por arrancarle alguna crítica, Escuredo dijo «que no, que no era hora de darle una patada al caldero».
Desde la bancada socialista, su portavoz Fernando de la Torre también se pronunciaba ya una vez fuera de la Corporación. Y lo hizo para arreciar en la crítica hacia dentro del PSOE, a los que en varias ocasiones ha definido como «fuego amigo». «Ha sido un año dramático, y nos vamos con ganas de irnos, porque han sido cuatro años de peleas duras, sobretodo para amortiguar los ataques internos», dijo.