El 65% de los negocios vendió un 15% menos en rebajas que en el 2010

Los clientes se decantan por artículos de menor importe.

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marla nieto | ponferrada
Ponferrada

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El Centro Comercial Abierto de Ponferrada, La Cebra, hizo balance de la campaña de rebajas de verano y concluyó con unos resultados, en su amplia mayoría, negativos. El 65% de los establecimientos que componen La Cebra tuvieron, en ventas, un descenso de hasta el 15% respecto al mismo período del año pasado, y tan solo el 35% restante mantuvo sus cifras.

El gerente de La Cebra, Jorge Vargas, explicó que la campaña de este año puede definirse como «discreta», puesto que se ha caracterizado por una caída en el consumo derivada de la pérdida de poder adquisitivo que han sufrido, en general, los ciudadanos. «Se ha observado apatía y desilusión por parte de la gente debido a la situación económica que atravesamos», apuntó Vargas.

El margen comercial, según señaló el gerente, es inferior cada año y los comercios ajustan al máximo los precios. «Cada vez se venden más artículos de menor importe», aseguró Jorge Vargas, refiriéndose a la sustitución de artículos que otros años se vendían con éxito como cazadoras y abrigos, por otros de menor precio o más pequeños, como pueden ser las camisetas.

Debido a esta delicada situación, bastantes comercios de La Cebra han tenido que cerrar y se prevé que muchos de los que actualmente tratar de aguantar, terminen cerrando, pues con la pérdida de dinero que están experimentando, no les compensa continuar.

El gerente del centro comercial explicó que se ha tratado de desarrollar promociones para paliar de algún modo la situación desesperante de los comercios tradicionales, «pero ante una situación generalizada de crisis en la que no hay dinero, no hay promoción que valga. Si la gente no tiene cincuenta euros en el bolsillo, ya puedes hacer maniobras que igualmente nadie va a comprar».

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«Antes de que la crisis se implantase, el dinero que sobraba a final de mes, la gente lo destinaba a la compra de algún capricho. Ahora eso es imposible, porque no sobra nada. Lo único que queda es que las cosas cambien, porque de momento, si falla un eslabón, falla todo», afirmó el gerente.