Arranca la obra para potabilizar el agua de 40.000 usuarios del Bierzo central
La nueva planta modernizará el proceso de tratamiento tras invertir 5,6 millones.
José Luis Ramón, Juan Carlos Martín, Raúl Valcarce y Juan Marcos López, ayer.
Pasar de un sistema de tratamiento de agua obsoleto y potencialmente mejorable a otro más avanzado y dotado de la última tecnología para garantizar a los más de 40.000 habitantes de la zona central de la comarca unos excelentes parámetros de calidad en el agua que consumen durante 25 años. Esto es lo que se conseguirá en aproximadamente dos años una vez que entre en funcionamiento la última ampliación de la Estación de Tratamiento de Agua Potable (Etap) de la Mancomunidad de Municipios del Bierzo, que aglutina a Arganza, Cabañas Raras, Cacabelos, Camponaraya, Cubillos del Sil, Carracedelo y Sancedo.
Las obras se iniciaran de manera inmediata tras una inversión de 5,6 millones de euros, costeados en un 75% por la Sociedad Estatal de Aguas de la Cuenca del Norte (Acuanorte) con fondos europeos y en un 25% por la propia Mancomunidad. Una inyección económica que se suma a las ya realizadas y que permitirá pasar de los 200 litros por segundo que se tratan actualmente a los 312, automatizando todo el proceso e instalando la más moderna tecnología. Mejoras que fueron presentadas ayer por el presidente de la Mancomunidad, Raúl Valcarce, y por el director general de Acuanorte, Juan Carlos Martín, acompañados de los vocales de los municipios integrados y responsables de la empresa adjudicataria de los trabajos, Joca Ingeniería y Construcciones.
Tratamiento impecable del agua. «Queremos darle un vuelco completo al tratamiento del agua potable. Mejorará la calidad, la capacidad de tratamiento será mayor y los sistemas de desinfección estarán dotados de la última tecnología. Además, se tratarán los fangos», explicó una de los técnicos de Acuanorte durante la presentación del proyecto.
Así, se pasará de los dos únicos procesos de filtración con arena y desinfección con cloro que se ejecutan actualmente, a un proceso más complejo que, incluye la pre-ozonización, neutralización y remineralización del agua, para pasar a su filtración y desinfección con hipoclorito sódico o ultravioletas, en función de la suciedad. Las obras permitirán, además, la renovación de los equipos de bombeo desde la conducción de la toma en el embalse de Bárcena y la construcción de un depósito de agua tratada de 3.000 m3.
Un destino para los fangos. La actual Etap no contempla ningún tratamiento para los fangos. No obstante, la futura estación sí lo hará. Se espesarán y se deshidratarán para conseguir fangos con la sequedad necesaria para ser transportados a un silo final de almacenamiento autorizado. Hasta ahora, su destino era el río.
Con todo y con esto, el proyecto berciano es, en palabras del director general de Acuanorte «el abastecimiento más importante que se ha hecho en Castilla y León», ya que a lo expuesto es preciso sumar —tal y como recordó Raúl Valcarce— la renovación de 73 kilómetros de la red de distribución en las dos primeras fases —por valor de nueve millones de euros— y la construcción de dos nuevos depósitos en Camponaraya y Cacabelos.