El grupo constructor Manceñido despedirá a 135 de sus 149 empleados
La empresa reunió el fin de semana a su plantilla para comunicar el ajuste laboral.
La constructora Manceñido centra su actividad en el movimiento de tierras y en las obras públicas, como la de la imagen.
El grupo berciano Manceñido, dedicado a la construcción, la obra pública, la ingeniería y la consultoría, se plantea despedir al noventa por ciento de su plantilla a través de un expediente de regulación de empleo (ERE), asfixiado por la falta de crédito de los bancos y los impagos de otras empresas para las que ha trabajado. La familia Manceñido, que lleva 45 años en el negocio de la construcción, reunió el pasado sábado a los 149 trabajadores que emplea en sus ocho sociedades para comunicarles el ajuste, que afectará a unos 135 operarios, según informó ayer el responsable comarcal del sindicato MCA-UGT, Juan José Núñez.
El empresario Juan Manceñido —que ayer prefirió no hacer declaraciones— aseguró a los trabajadores reunidos en las instalaciones del grupo en Montearenas que la falta de liquidez para pagar a sus proveedores y el elevado nivel de deuda acumulada les obligarán a cerrar algunas de las empresas y dejar entre 14 y 15 empleados en todo el grupo. Los trabajadores, según fuentes sindicales, llevan en algunos casos cinco meses sin cobrar.
Precisamente hace cinco meses, la dirección del grupo empresarial ya tuvo una primera reunión con la plantilla para advertirles de la delicada situación económica por la que atravesaban, con pocos contratos de obra y serias dificultades para obtener créditos en los bancos y cobrar trabajos pendientes. Núñez estimaba ayer que el grupo tiene pendientes de cobro en torno a tres millones de euros. «La empresa comunicó hace cinco meses su intención de seguir, pero no hay crédito», aseguró el sindicalista tras recibir la información de los delegados de UGT.
Una trayectoria de 45 años. El grupo Manceñido, fundado hace 45 años por Antonio Manceñido, está formado por ocho empresas. La mayor, Manceñido Proyectos y Obras emplea a 47 trabajadores, pero también cuenta con sociedades dedicadas al desarrollo de recursos naturales, la planificación medioambiental, la ingeniería y la consultoría. UGT todavía desconocía ayer cómo afectará el ajuste laboral a cada una de las compañías.
El ajuste en el grupo constructor de la familia Manceñido completa la semana negra para el empleo que está viviendo el Bierzo después de que la multinacional danesa LM Windpower haya anunciado el cierre en un año de su factoría de Ponferrada, donde todavía trabajan doscientos operarios.