Las cenizas de los incendios tiñen de negro el río Burbia
La segunda de las consecuencia negativas de los numerosos incendios que han asolado en las últimas semanas los montes de los Ancares bercianos empezaron ayer a hacerse patentes. El río Burbia aparece en su cabecera con cenizas de los incendios debido a la llegada de las lluvias, al arrastre y erosión que causa en las laderas de la zona más afectada por los fuegos.
Los montes de Tejeira, Porcarizas, Campo del Agua o Villar de Acero presentan grandes superficies negras arrasadas por los incendios forestales provocados, que se llevaron por delante masa forestal y monte bajo en más de doscientas hectáreas. Todos estos valles vierten sus aguas de las escorrentías a los arroyos que van a dar al río Burbia, y de ahí que ayer presentase algunas zonas con importante cantidad de tierra y ceniza procedente de la zona quemada.
El concejal de Cultura de Villafranca, José Luis Gaztelumendi, destacaba precisamente esta situación como otra parte más del desastre ecológico que ha supuesto quemar importantes zonas de la Reserva Natural de Los Ancares. La zona de La Somoza, enmarcada en la Reserva de la Biosfera, está perdiendo la tierra vegetal que cubre los montes, lo que pondrá más complicada la recuperación biológica.