LM garantiza dos moldes en Ponferrada a partir de octubre del 2012 con 159 obreros
La eólica se compromete por escrito en el preacuerdo a redoblar esfuerzos para aumentar los pedidos.
Imagen de archivo de los representantes en la negociación, entrando en el Ministerio de Industria.
«A partir del día 1 de octubre de 2012, la empresa se compromete a que la actividad de la planta de Ponferrada pase a ser de producción de dos moldes de pala, y sin que proceda considerar como actividad habitual los trabajos de reparación, asumiendo ambas partes colaborar y trabajar por el desarrollo y fabricación de pala que no produzca incidencia de calidad que requiera reparación». Este es el texto íntegro de uno de los preacuerdos alcanzados y firmados el viernes en Madrid entre los representantes de los trabajadores (menos la UGT), la dirección de la empresa de palas eólicas LM Wind Power Blades Ponferrada S.A, el Ministerio de Industria y la Consejería de Economía y Empleo para garantizar la continuidad de la producción en la factoría del Bierzo.
Según los documentos en poder de este periódico, —firmados a cuatro bandas y que mañana lunes serán elevados por los sindicatos a la ratificación o rechazo de la plantilla en las diferentes asambleas—, también se hace mención expresa a conseguir más carga de producción en la factoría berciana, aunque eso sí, en unos términos menos precisos. El texto del acuerdo referido a este apartado, respetando incluso las comas, es el siguiente: «Con el fin de garantizar la continuidad de la planta en el futuro, la empresa se compromete a realizar los mayores esfuerzos comerciales que estén en su mano para aumentar el número de pedidos en firme para la fabricación de palas por parte de terceros, así como buscar fuentes de ingresos complementarios a los derivados de la explotación de su actividad principal».
En otro de los folios del preacuerdo también se indica que las partes «se reunirán cada dos meses para valorar el desarrollo y evolución del presente acuerdo».
Sobre todo, porque en este preacuerdo figura también la propuesta adelantada ayer de aplicar un ERE de extinción de contrato (despido) para 50 de los 209 trabajadores de plantilla, con 35 días de sueldo por año trabajado. Y otro ERE de suspensión por 9 meses (hasta el 30 de septiembre del 2012) para los 105 trabajadores, que sería aplicado de manera rotatoria cada tres meses a 35 operarios.
En este preacuerdo figura igualmente el ofrecimiento de las dos administraciones públicas de aportar fondos para facilitar la viabilidad de la actividad laboral en la factoría de LM en Ponferrada.
En la negociación, según pudo conocer este periódico de primera mano, ni sindicatos, ni dirección de empresa de LM cedían lo más mínimo. Por ejemplo, la parte social mantenía los 65 días de indemnización por año trabajado para los despedidos y los 1.500 euros de compensación, como cobraron los anteriores afectados por el ERE de extinción. Sin embargo, la empresa se enrocó en pagar sólo los 20 días por año trabajado que estipula la actual legislación laboral.
Llegados a este bloqueo de acuerdo entre las partes, desde el Ministerio de Industria se propuso prácticamente dividir por la mitad y que cada una de las partes cediera hacia arriba o hacia abajo en sus pretensiones. Y así fue como se llegó al preacuerdo que mañana lunes será sometido a la decisión de la plantilla de LM en Ponferrada para aprobarlo o rechazarlo.
El planteamiento entonces es sencillo, si no se acepta el preacuerdo, los sindicatos tienen la baza de la movilización, que ha impedido llevar para otra factoría del Mediterráneo uno de los moldes. Y si aceptan el principio de acuerdo la consecuencia inmediata es que la empresa seguiría adelante con la actividad en los términos que describe el documento firmado con bolígrados azul y negro por las citadas cuatro partes.
Entre esa actividad que desarrollará la empresa se encuentra precisamente llevar la reparación y revisión de las palas eólicas ya fabricadas, que se encuentran bajo pedido en los parques a la espera de ser servidas a los clientes o compradores. Esa actividad de reparación y la utilización de un solo molde de fabricación (el que ahora está en la factoría) se prolongaría hasta finales de septiembre del 2012, tiempo en el que se aplicarían los dos ERE de extinción y de suspensión debido a las dificultades y delicada situación por la que ahora mismo pasa la empresa.
Lo que no se ha concretado, aunque sí se ha hablado en reuniones anteriores, es el dinero público que tendría que poner a modo de subvención la Junta de Castilla y León y el Ministerio de Industria.