El puente deja vacías la mitad de las habitaciones hoteleras en Ponferrada
La ocupación mejora un poco con respecto al 2010 pero las cifras siguen siendo malas.
Dos turistas, el pasado martes, a las puertas del castillo de Ponferrada fotografiándose.
Los hoteles de Ponferrada no remontan la situación ni tan siquiera en un puente como el que está a punto de finalizar. Si bien las cifras de ocupación mejoran un poco con respecto al mismo período del año pasado, el balance es negativo, tal y como se desprende de los datos recogidos en los principales establecimientos hoteleros de la capital berciana. Durante la semana el número de pernoctaciones de turistas ha sido muy bajo, situado en torno al 20 por ciento en el mejor de los casos. Se observa un incremento de cara al fin de semana, pero las expectativas no mejoran mucho. La máxima ocupación es de un 50 por ciento. Es decir, los hoteles ponferradinos mantienen vacías las mitad de sus habitaciones.
Pese a lo crítico del panorama, la ocupación se encuentra entre un 18 y un 20 por ciento por encima de la que se produjo en el mismo puente el año pasado, según las fuentes consultadas. Por ello, desde los hoteles, sus responsables, aunque se lamentan, reconocen que la situación podría ser todavía peor. Pero es que ni siquiera aquellos hombres y mujeres que se alojan en los hoteles semanalmente por motivos de trabajo se han quedado esta semana. O bien han hecho puente o bien trabajan pero para una sola noche —dada la dispersa distribución de los días festivos— no se quedan a dormir.
Diciembre, enero y febrero son, por lo general, malos meses para el turismo hotelero en Ponferrada. Así lo demuestra la historia y así está ocurriendo, pero la crisis empeora todavía más una situación que parece no tocar fondo. La resignación impera en el sector hostelero y la cercanía de la Navidad no contribuye para nada a mejorar las expectativas.
Todavía es muy pronto para hacer previsiones, pero teniendo en cuenta la experiencia de años pasados, alcanzar un 40 por ciento de ocupación durante los días navideños sería un logro. Al menos esto es lo que aseguran desde las direcciones de algunos hoteles.
Buena parte de las reservas que se han cerrado son de grupos, las visitas más reducidas parecen limitarse a una jornada sin estancia. De hecho, las visitas a los monumentos de la ciudad siguen creciendo, especialmente al Castillo, mientras las pernoctaciones se estancan.