CAMBIOS EN EL SECTOR VINÍCOLA DEL BIERZO | TRANSFORMARSE O MORIR
La Junta incentiva la fusión de las cooperativas para ganar mercado
En la reunión, la Junta mostró su apoyo al proyecto de fusión.
Abaratar costes, conseguir que el agricultor perciba más beneficios por su cosecha y, en definitiva, alcanzar la máxima competitividad posible de acuerdo con la coyuntura económica actual. Estos son los principales objetivos por los que la fusión entre las cooperativas vinícolas de Cacabelos, Camponaraya, Ponferrada y Cabañas Raras parece haber iniciado el camino hacia convertirse en una realidad administrativa. De hecho, cuentan ya con el apoyo de la Junta de Castilla y León, desde donde consideran que es una buena solución para «asegurar el máximo desarrollo de este importante sector dentro de la estructura económica y empresarial del Bierzo».
Fue en una reunión mantenida ayer entre el delegado de la Junta en León, Guillermo García; el jefe territorial de Agricultura, Fidentino Reyero; y el director general de Industrias Agrarias, José Morro; con el presidente del Consejo Regulador del Vino, Alfonso Arias; y los representantes de las cooperativas, cuando la Administración autonómica se posicionó a favor de una iniciativa que contempla el nombramiento de una cooperativa tractora y varias cooperativas colaboradoras. Todas ellas unidas contarían con unos 2.500 socios agricultores.
La fusión se facilitaría con la ayuda de la Junta, mediante el acceso a una línea de subvenciones para que «puedan modificar sus estructuras para llegar a acuerdos intercooperativos de cara a un proceso final de fusión de cooperativa». La idea inicia barajada por las partes asistentes a la reunión es la de ejecutar la fusión en un plazo máximo de dos años, comenzando todo el proceso el año que ahora comienza. No obstante, ello tiene que ser sometido a la votación de cada uno de los socios de las cuatro cooperativas bercianas que entrarían a formar parte de la nueva estructura colectiva.