La Junta certifica que Cosmos sólo ha pedido permiso para quemar biomasa
Niega que la empresa haya solicitado ya incinerar residuos que no sean forestales.
Los responsables de Cosmos organizaron el pasado lunes una visita para la prensa a la cementera de Cosmos.
«Única y exclusivamente biomasa». Así de tajante se han expresado fuentes de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León para descartar que, hasta el momento, el grupo portugués Cimpor, —que explota la cementera de Cosmos en Toral de los Vados— haya solicitado autorización a la administración autonómica para quemar residuos como neumáticos, plásticos o lodos de depuración. Las fuentes de la Consejería, en la línea de las declaraciones públicas del consejero Antonio Silván durante las pasadas Navidades, insistieron en que la única solicitud que está tramitando la Junta de Castilla y León en estos momentos es para autorizar el uso de biomasa forestal, procedente de la poda de bosques, como fuente energética alternativa a los combustibles fósiles.
La Consejería también reconoció que el expediente administrativo para permitir la quema de biomasa está muy avanzando «y más pronto que tarde» se resolverá y de forma positiva. Todo hace presagiar, además, que la Junta autorizará el uso de biomasa en Cosmos. El propio consejero manifestó hace unas semanas que la administración autonómica apuesta por el aprovechamiento de los restos de podas como combustible más limpio que los fósiles. La propia Cosmos, —inmersa en una campaña propagandística para tratar de ganarse a la opinión pública berciana, tras la manifestación que el pasado mes de mayo reunión a ocho mil personas en Ponferrada para parar la incineración— se ha esforzado en defender el uso de la biomasa como una forma de reducir sus emisiones contaminantes en Toral de los Vados.
El grupo Cimpor sin embargo —y este es el principal motivo que ha llevado a la asociación Salvemos el Bierzo, impulsada por el sector agroalimentario y el movimiento ecologista de la comarca, a advertir a bodegueros y empresarios para que «no se dejen engañar»— ha reconocido en más de una ocasión que no sólo no renuncia a quemar otro tipo de residuos, sino que en un futuro volverá a solicitar el permiso que la Consejería le revocó el pasado verano por entender que no estaría poniendo en peligro la salud de los bercianos, ni el futuro de los sectores turísticos y agroalimentario. La multinacional portuguesa ademitía así que su intención es retomar el proyecto que tuvo que aparcar el pasado verano, tras las protestas masivas de la sociedad berciana, pero con una nueva estrategia de comunicación que incidiría en negar su supuesta peligrosidad, a pesar de que científicos expertos en la lucha contra el cáncer como el bembibrense Ángel Alonso, hayan advertido sobre los riesgos de la incineración.
Cimpor, eso sí, ha negado que ya haya decidido el listado de residuos que pretende incinerar —valorizar, en la terminología menos agresiva que usa la empresa, porque las cenizas resultantes se aprovecharían en la producción de cemento— aunque en la documentación facilitada a los medios la pasada semana, durante una visita a la cementera, informara de que otras empresas similares queman neumáticos usados, lodos, serrín, plásticos o restos cárnicos.