El estudio de Catisa para la autorización de impacto ambiental novela a Gil y Carrasco
La única fórmula del grupo Martínez Núñez para legalizar la macrocantera de Las Médulas es someter el proyecto a evaluación de impacto ambiental. Pero la Junta de Castilla y León tendrá que andar con mucho tiento a la hora de aprobar esa declaración. No sólo porque la explotación se sitúa en el corazón del Patrimonio de la Humanidad declarado por la Unesco. También porque el estudio que ya ha presentado la empresa Catisa parece contener bastantes inexactitudes técnicas, naturales e incluso párrafos novelados.
El grupo conservacionista Tyto Alba, uno de los principales de la provincia sobre todo en lo que toca al ámbito ornitológico, ha examinado el expediente de Catisa a la hora de concretar sus alegaciones contra la «legalización» de la cantera. Y lo que ha descubierto, a decir de sus portavoces, es lo más parecido a «una tomadura de pelo» a la Administración autonómica.
El colectivo berciano de protección de la naturaleza señala que el estudio para la declaración de impacto de la macrocantera es un compendido de «estudios de fauna incongruentes, extractos de novelas y textos copiados de Internet». Uno de sus principales portavoces, Miguel Pintor, señaló que el documento entregado por Catisa es de todo punto inconsistente.
«En el EIA (estudio de impacto ambiental) figuran barbaridades como la inclusión de fauna que no existe en la zona, la ausencia de testimonios gráficos—fotografías— que suelen acompañar a este tipo de estudios, la omisión de cuestiones tan importantes como la emisión de partículas de polvo. Y asimismo brillan por su ausencia los documentos referentes a las mediciones sobre niveles sonoros provocados por voladuras», apunta Tyto Alba al hilo del anuncio de la presentación de 27 páginas de alegaciones, que se remitirán en breve a la Junta.
«Hemos esperado a tener toda la documentación para emitir un juicio objetivo, lo que nos permite remitir 27 páginas de alegaciones a la Junta con pleno conocimiento de causa. Las deficiencias —remarca el colectivo— son vergonzosas. Cualquier interesado que realmente haya leído el informe habría notado las irregularidades».
El broche a ese dislate podría resultar la aparición de fragmentos de la novela cumbre de Enrique Gil y Carrasco, El Señor de Bembibre para tratar de describir el paisaje. «No dábamos crédito cuando pudimos constatar que lo habían copiado», enfatiza la organización.
En estas condiciones, el colectivo naturalista adelanta: «Sería el colmo que la Junta de Castilla y León admitiese como válido este Estudio de Impacto Ambiental y se concediesen los permisos para la explotación». «Ha de exigirse a la empresa que se ejecute el plan de restauración y desmantelamiento de todas las instalaciones, sin más preámbulos. Se trata de aplicar la ley y aquí no caben favoritismos», abundan. Las alegaciones de la Asociación Tyto Alba pueden hallarse íntegras en su web (www.tytoalba.es.)