«¡Asesino, cobarde, mírame a la cara!»

Una hermana y una sobrina del fallecido increparon a gritos al detenido en el juzgado.

Pilar Gómez, hermana del fallecido, sujeta a su hija para evitar que vuelva a increpar al detenido.

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M. Félix | Ponferrada
Ponferrada

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Estuvieron apostadas toda la tarde a las puertas de los juzgados de Ponferrada. Querían ver la cara del detenido, el cuñado de su hermano Ángel Gómez Fernández, muerto a los 40 años de un disparo dentro de su domicilio, en Argayo (Páramo del Sil), la madrugada del pasado 30 de abril. Pilar, una de las hermanas de la víctima, y también una sobrina de éste, burlaron con una carrera el cordón policial y llegaron hasta la misma puerta trasera de los tribunales para increpar con gritos al cuñado del fallecido, detenido por la mañana en la capital berciana «como presunto autor de la muerte», según ratificó la Subdelegación del Gobierno.

«¡Asesino, cobarde, mírame a la cara!», le gritaron las dos familiares directas del fallecido a Diego Álvarez García, de 28 años, mientras los agentes de la Guardia Civil le encaminaban ante la juez que ayer estaba de guardia en la ciudad. Con la cabeza cubierta por una capucha gris y escoltado por tres agentes, Diego no tuvo ningún tipo de reacción anímica visible y ni giró la cara hacia los familiares que le increpaban.

La Guardia Civil le sitúa en la escena del crimen, en el chalé de la calle La Pólvora, en Argayo. Incluso las fuentes oficiales le citan como el presunto autor «por disparo de arma de fuego». Oficialmente, poco más ha trascendido, puesto que a última hora de ayer se mantenía el secreto de las diligencias que lleva el Juzgado de Instrucción número 3.

Encadenada como amenaza

Pilar, la hermana del fallecido, había amenazado con encadenarse delante del juzgado, porque quería declarar. Quería dar su parecer sobre lo sucedido, y esperaba, como ya contó el pasado fin de semana a DIARIO DE LEÓN su hermano Carlos, «detenciones en breve, muy en breve», que finalmente se producían este martes.

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Entre tanto, en el pueblo de Argayo nadie quería hablar directamente a los micrófonos. Pero eso sí, los vecinos consultados se temían algo así y esperaban un desenlace con detención. En esta localidad y también en el resto del municipio, donde estos días es el tema principal de comentarios, los vecinos aseguran que, aún dentro de la gravedad de lo sucedido, se quedan «tranquilos», ya que en un principio circuló que alguien sin vinculación familiar pudo matar a Ángel con el robo como móvil.