El juzgado dicta el cierre definitivo para Coiper y Comonor
Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo con los responsables de Comonor y Coiper —propiedad de los hermanos Franco— tras el concurso de acreedores, el juzgado de lo Mercantil de León ha dictado el auto de liquidación de ambas empresas, cuya deuda reconocida supera los 20 millones de euros, por lo que se considera finalizado el procedimiento concursal. Comonor aún conservaba una plantilla formada casi por un centenar de trabajadores, pero Coiper ya había firmado a principios de año un Expediente de Regulación de Empleo de extinción para todos sus trabajadores. El juez deja en manos de los administradores concursales todas las propiedades de ambas empresas, entre los que destacan los 92.000 metros cuadrados dedicados a las naves industriales.