R. castellanos | esposa del venezolano
«Hicieron ambos trabajos muy sucios»
María del Rosario Castellano Iglesias, esposa del fallecido Rafael Wolfagng, al no ser localizada en el juicio de Ponferrada testificó ayer en la Audiencia. Dijo que su marido tenía amistad con Gustavo Alonso Melcón (el otro imputado presunto ejecutor) y que «ambos hicieron trabajos muy sucios». Según relató ante los magistrados «ese trabajo era asesinar a personas, poner bombas y cócteles; mi esposo me contó que atentó contra bienes de Sindo Castro y que eran unos camiones de una persona contraria para el que trabajaba».
También contó que su esposo salía con los hermanos Pintado. También aseguró que su marido, el venezolano, se comunicó con ella desde Barajas y le contó que «fue contratado por Martínez Núñez para asesinar a Cuiña». «Tenían fecha para asesinarlo y no quiso hacerlo, por eso se fue al extranjero», explicó, al tiempo que aludió a la pistola que dejó en su casa.