Finaliza el encierro en la factoría de Camponaraya
Los tres trabajadores de Vitro Cristalglass encerrados en el centro de trabajo de la empresa en Camponaraya abandonaron ayer esta medida de protesta, al considerar que los resultados de la reunión mantenida con el consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, son «no deseados». Según explicaron a su salida, su decisión está motivada porque la firma se encuentra en la actualidad «en manos de los administradores concursales». Cuatro trabajadores de Vitro Cristalglass comenzaron el pasado 2 de julio un encierro, aunque unos días más tarde uno de ellos abandonó al haber recibido la carta de despido por parte de la compañía. El objetivo del encierro desde el primer momento fue reclamar a las administraciones la «viabilidad» de la empresa y conseguir mantener los puestos de trabajo de los 421 empleados de las plantas bercianas de Camponaraya y de La Rozada.
Sin embargo, y a pesar de haber intentado hacer visible el descontento de los trabajadores mediante «medidas de protesta» llevadas a cabo en las últimas semanas, entre ellas este encierro, los resultados obtenidos no han sido los esperados y la decisión de la compañía sigue adelante. Los encerrados consideran que el futuro de las factorías bercianas se presenta muy negro y estiman que los intentos de la Junta pueden caer en saco roto.