El gerente niega presión a los médicos y mantiene el tiempo de ingreso en 7 días
El hospital rechaza que se esté buscando la eficiencia a costa de la calidad asistencial.
Una trabajadora del hospital del Bierzo, en una de las habitaciones de hospitalización de pacientes.
Tras la polémica surgida en el Hospital del Bierzo después de que la Junta de Personal denunciara presiones de la dirección a los médicos para que estos aceleren el alta de los pacientes ingresados y filtren los nuevos ingresos, el gerente del centro, Alfonso Rodríguez Hevia, salió ayer al paso de tales acusaciones desmintiendo tajantemente que se estén dando situaciones de este tipo y garantizando que los pacientes permanecen ingresados en el hospital «todo el tiempo que tienen que estar». Hevia aseguró que se cumple con la estancia media que viene dándose desde hace años.
En el 2011, el tiempo medio de ingreso fue de 7,56 días, habiendo bajado de los 7,83 del 2010. En la actualidad, reiteró el responsable del hospital, la media sigue estando en la semana. Eso sí, Hevia reconoció que lo que se busca en todo momento es «la máxima eficiencia y de lo que se trata es de mantener la estancia media que corresponde y el porcentaje de ingresos que corresponda. Algo que se viene haciendo con asiduidad desde hace años. No es de ahora».
«Aquí no se presiona a nadie. Además los médicos utilizan su criterio clínico para tomar decisiones, por eso una de las cosas que más me molesta es lo que se ha dicho sobre que desde el servicio de Urgencias se echa a los pacientes para casa de forma incorrecta o inadecuada. Eso, a parte de no ser verdad, es poner en cuestión la capacidad y la profesionalidad de los médicos de ese servicio, que son los que toman las decisiones basándose en su criterio», espetó Hevia, recordando que «no es la dirección la que ve al paciente».
El cierre de camas
El Hospital del Bierzo registra una media de 13.700 ingresos al año. Cifra que en el 2011 experimentó un ligero incremento por la apertura de más camas y «porque hubo mucha actividad de autoconcertación (intervenciones en jornada de tarde». En la actualidad, el número de camas de hospitalización es menor, ya que se ha prorrogado el cierre de las 48 que quedaron inactivas en verano. Y precisamente a esta medida achacaron los sindicatos la supuesta política de la dirección del centro de reducir los ingresos, para que no sea necesario reabrir la unidad cerrada. Afirmación que también desmintió el gerente.
«Aunque no funcionen, las camas están instaladas para su uso si fuera necesario. En la medida en que podamos intentaremos tenerlas cerradas, manteniendo la agilidad suficiente para ir adaptándonos a la situación que se dé en cada momento», afirmó Alfonso Rodríguez Hevia, destacando, al respecto, que el personal ha sido recolocado en otras partes del hospital y debidamente informado.