Los mexicanos no aceptan la oferta de venta de la planta de Cristalglass y su reapertura
Los 9,6 millones por La Rozada y su maquinaria se convierten en papel mojado al no haber respuesta. Tvitec anuncia que seguirá ampliando la factoría y la producción en Cubillos al margen de la operación Vitro.
La planta de Vitro Cristalglass en La Rozada no reabrirá sus puertas. Al menos de la mano del proyecto de la compañía Tvitec, que dirige el industrial berciano Javier Prado. El núcleo duro de la multinacional vidriera mexicana, el mismo que compró a los Prado hace once años el 51% de Cristalglass por 60 millones de euros, se ha ocupado en el último mes de abortar la posible operación.
La oferta de Tvitec de 9,6 millones de euros por la factoría de La Rozada y su maquinaria ha sido desechada en el marco del proceso concursal de Vitro Cristalglass. Pero según todas las fuentes consultadas por este periódico, sin ningún tipo de explicación sobre los criterios de propiedad del grupo Vitro, que en julio de este año envió a la calle a los más de 400 trabajadores que ocupaba en sus plantas de transformación en el Bierzo.
El rechazo a la oferta y a los planes de negocio que se habían trazado por parte de los propietarios de Tvitec, que tiene su base de operaciones en el polígono del Bayo, en Cubillos, se analizó ayer muy pormenorizadamente en Valladolid. Junto al director general de Industria de la Junta de Castilla y León, Carlos Martín Tobalina, se sentaron los ejecutivos de Tvitec y también los representantes de los sindicatos mayoritarios, UGT y CC.OO..
Todas las partes apoyaban social e institucionalmente la iniciativa dirigida por Javier Prado. Fundamentalmente porque el propósito era reabrir antes de final de año la fábrica de Toral de los Vados y ponerla a funcionar a baja intensidad con una plantilla de una treintena de personas. Aunque a medio plazo, la previsión era la de ir ocupando hasta a un centenar de operarios en la transformación de vidrio para los ámbitos que Tvitec no cubre desde el Bayo.
Uno de los mayores lamentos que acompañan a la falta de receptividad de los mexicanos es la ausencia de un razonamiento acerca de la inviabilidad de la oferta económica. Así lo manifestaron los agentes sociales y también la propia Junta de Castilla y León en la entrevista mantenida en la capital de la comunidad.
Sobre esa base, ni siquiera se conoce cuál sería la cifra que para los liquidadores de los bienes de Vitro Cristalglass en el Bierzo resultaría aceptable por encima de los 9,6 millones de euros mencionados.
Cambio de estrategia
La mejor noticia dentro del ambiente de decepción por el revés del grupo Vitro es que la dirección de Técnicas de Vidrio Transformado (Tvitec), que en el encuentro estuvo representada por uno de sus principales ejecutivos, Alberto Sutil, ya ha adelantado que por encima de todo la compañía pretende seguir incrementando su volumen de fabricación en el Bierzo y por consiguiente ir incorporando personal formado del que la multinacional prescindió hace cuatro meses. Para eso no dudará en invertir en torno a su centro de producción de Cubillos, al margen de que la oferta por el polo de La Rozada fracase.
Sin argumentos claros que justifiquen el rechazo, todo apunta al deseo de Monterrey de no ver de nuevo en manos de Javier Prado parte de una sociedad por la que terminaron pagándole en diez años más de 90 millones de euros para ver finalmente como se hundía. Antes de que eso acontezca, los principales accionistas prefieren trocear los bienes concursales a riesgo incluso de perder dinero.