La falta de fondos y la lluvia aceleran el deterioro del entramado urbano
Ponferrada no tiene contrato de mantenimiento y la brigada local es insuficiente.
El vial central de Compostilla está cuajado de baches.
Después de un año sin fondos para el mantenimiento de calzadas y aceras, y de la mala climatología que ha vivido en los últimos días el Bierzo, es casi imposible circular con normalidad por algunos viales de Ponferrada. La ciudad está sembrada de socavones, fundamentalmente en los enlaces con los principales barrios. El concejal de Acción Social y Mantenimiento, Luis Antonio Moreno, reconoció ayer que es un problema que preocupa al equipo de gobierno, que siempre ha considerado una prioridad el buen estado de la trama urbana, pero que ante la imposibilidad de haber firmado el contrato de mantenimiento de vías públicas del 2012, por el retraso en la aprobación de los presupuestos, son las propias brigadas municipales las que se están encargando de parchear las calles y su capacidad de acción es muy limitada.
«Hay un deterioro importante y no sólo en las calzadas, sino también en las aceras. La necesidad de arreglo es imperiosa. Nosotros veníamos actuando cada año con un contrato de mantenimiento de aproximadamente un millón de euros que nos permitía resolver los problemas que aparecían a un ritmo aceptable. Lo que pasa es que el año pasado no pudimos sacar ese contrato y es únicamente el propio personal del Ayuntamiento el que se está encargando de ello. Esto significa que no podemos abarcar todo lo que debiéramos porque además de ser pequeña, la brigada de obras se encarga de más asuntos que el arreglo de calles y baldosas», explicó Moreno.
Por lo tanto, los operarios municipales actúan allí donde no queda más remedio. Por ejemplo, una brigada parcheó ayer algunos de los socavones del camino del Escobalón, que une las avenidas de Galicia y Asturias por detrás de la torre de la Rosaleda. «Ya era intransitable», reconoció el edil. El acceso al poblado de Compostilla desde el Museo Nacional de la Energía, la entrada y salida del tramo del Camino de Santiago entre Columbrianos y Fuentesnuevas o un tramo de la avenida de Galicia entre Cuatrovientos y Fuentesnuevas son ejemplos similares. La solución pasa por aprobar los presupuestos del 2013 lo antes posible para poder convocar el concurso del contrato de un millón de euros e iniciar en primavera un plan de choque que permita recuperar los espacios.