La paz, a gritos de dulzura
Cientos de niños de Ponferrada festejaron el día de la no violencia dando ejemplo.
Los niños del colegio Navaliegos se unieron a sus profesores para bailar a favor de la tolerancia.
Con motivo del día internacional de la paz y la no violencia, los alumnos de los colegios de Ponferrada y de todo el Bierzo hicieron ayer su tradicional llamamiento a la solidaridad y la igualdad a través de la lectura de manifiestos, cantos y coreografías, conmemorando el aniversario del fallecimiento de Gandhi.
Así, los 450 alumnos del colegio Valentín García Yebra se reunieron en el patio, ante la mirada de más de un centenar de padres, para proclamar, a ritmo de la canción de Macaco Una sola voz —uno de los himnos más repetidos en los colegios bercianos—, la necesidad de vivir con respeto y tolerancia y alcanzar así la paz, unos valores que día a día, los educadores tratan de inculcar a sus alumnos. «Intentamos transmitirles unos principios de integración, igualdad entre clases y respeto ante las libertades religiosas. Es un mensaje de paz que ellos transmiten hoy al resto de la ciudad y al mundo», explicó la directora del centro, María del Pilar Lago, quien resaltó que para ello deben comenzar tratando con respeto al compañero de al lado. Conforme a ello, dos niños del García Yebra recordaron, voz en grito, que «frenaremos la guerra cuando en nuestra clase no existan peleas ni insultemos a los compañeros», una idea compartida con los alumnos de Navaliegos, que prometieron no pelearse entre ellos, al menos durante el día. Durante el acto, el centro realizó una donación de 1.100 euros, recaudados en una rifa solidaria, a varias oenegés. Los escolares de Bembibre se sumaron, concentrados en la plaza de Santa Bárbara, a los cánticos por la solidaridad, mientras que los alumnos de secundaria del Bergidum Flavium de Cacabelos apostaron por la elaboración de una escultura con materiales reciclados.