FESTIVAL NACIONAL DE EXALTACIÓN DEL BOTILLO DE BEMBIBRE. DEL AYUNTAMIENTO AL PABELLÓN PARA LA CENA
El embutido de la fortuna
La actuación de El Consorcio completó una noche que reunió a 600 comensales en el pabellón.
El mantenedor recibió productos bercianos de mano de Otero.
El alcalde de Bembibre, José Manuel Otero, felicitó anoche el Año Nuevo a sus paisanos. Y después comparó el botillo con una suerte de roscón de Reyes. Era la noche de Las Candelas, pero Otero recordó que la tradición manda que «el primero de los cuatro o cinco botillos que se elaboran en una matanza casera» se coma el primer día del año. Y el embutido berciano, no deja de tener para Bembibre el mismo significado que un regalo de Reyes. «Alguien me dijo hace años que si al abrir un botillo lo primero que encuentras es un trozo de rabo, tienes garantizado un año de fortuna», afirmó.
Otero intervino para presentar al mantenedor y al grupo musical El Consorcio, herederos de Mocedades, en una gala presentada por Sonia Linares y Diego Luis González, y una noche que reunió a 600 comensales en el pabellón, algunos de rango internacional, como el embajador de Cabo Verde en Madrid, Mario Ferreira, que reconocía así el peso que la comunidad de caboverdianos de Bembibre. Además del delegado territorial de la Junta, Guillermo García, y de la presidenta de la Diputación, Isabel Carrasco, el Festival del Botillo, contó, un año más, con la presencia del presidente del Consejo del Bierzo, Alfonso Arias, y un nutrido número de alcaldes y parlamentarios como Silvia Franco, Arancha Miguélez y Eduardo Fernández.
Otero, sin embargo, insistió en que la fiesta de este año ha querido huir de la política y potenciar su vertiente gastronómica. Si el día anterior había aprovecha la presencia de Guillermo García en la Feria Agroalimentaria del Bembibre Arena para reclamar a la Junta que saque adelante los proyectos de la estación de autobuses y un nuevo centro de salud, el alcalde sólo se permitió anoche la licencia de reivindicar en su discurso «la permanencia de las juntas vecinales», recordando cómo unen a los habitantes de los pueblos, precisamente en torno a sus propios festivales del botillo.
Y todo le llevó a transmitir un mensaje de esperanza ante la crisis. «Hoy es para nosotros Año Nuevo (...) No hay uvas de la suerte en este caso, pero ese papel también lo asume el botillo», afirmó para recordar la anécdota del trozo de rabo y el año de fortuna. Y durante la cena, servida por el restaurante New Brothers con botillos de la empresa Embutidos Santa Cruz, más de uno recordó las palabras del alcalde y buscó la fortuna al abrir el pellejo.