Los agricultores profesionales pilotarán el sello para la cereza
La creación de la marca de calidad tardará al menos dos años.
Pablo Linares, Guillermo García, María Eugenia Alba y Fidentino Reyero, ayer en Carracedelo.
Dos años. Esto es lo que puede tardar el Bierzo en obtener un sello de calidad para su cereza. Un camino largo y laborioso hasta la consecución de la excelencia que la Junta de Castilla y León ya ha iniciado y que estará pilotado por la Asociación Berciana de Agricultores. Sus conocimientos técnicos sobre los requisitos que debe cumplir el fruto para estar amparado por una figura de protección agroalimentaria, así como la experiencia demostrada con la pera conferencia, la manzana reineta o la castaña, hacen de este colectivo el idóneo para convertir la cereza en el séptimo producto con marchamo de calidad en la comarca.
«Son unos profesionales que ya han hecho esto en otras ocasiones y que ahora se brindan a hacerlo de nuevo. Disponen de toda nuestra confianza», aseguró el delegado de la Junta en León, Guillermo García, quien ayer mantuvo el primer encuentro de trabajo con la dirección de la Asociación Berciana de Agricultores. Ahora, los pasos a seguir llevan, en primer lugar, a buscar el consenso de la mayoría de los agentes implicados. «Si logramos el apoyo de los ayuntamientos, los empresarios, los técnicos y la delegación territorial esta idea acabará siendo una realidad», consideró García.
Por el momento, la mayoría de los productores han mostrado su disposición a participar en el proceso, al igual que la media docena de empresas que mueven cereza. «Estamos uniendo esfuerzos a ver hasta dónde podemos llegar. Casi todos están dispuestos a apoyar la creación de una marca de garantía», apuntó la presidenta de ABA, María Eugenia Alba. Y es que el sector está muy desestructurado y necesita de una profesionalización para salir adelante. En la comarca se producen del orden de tres millones de kilos de cerezas. Una cifra que podría crecer considerablemente tras la creación del sello, ya que en los últimos años se ha abandonado mucho su cultivo, sobre todo en la zona de Cacabelos, explicó el director técnico de ABA, Pablo Linares. Aún así, el volumen de producción actual es suficiente para mantener la marca de garantía.
Para conseguir el sello es preciso elaborar un estudio demostrando la calidad de la cereza berciana, delimitando las zonas de producción; además de desarrollar un reglamento y un informe justificativo del mismo, recabar datos estadísticos y hacer un plan de viabilidad económica. Después, con todo ello sobre la mesa, debe ser la Junta de Castilla y León la que informe favorablemente el proyecto.