Folgueral: "Damos un paso adelante para defender a Ponferrada"
Ponferrada ya vivió tras las primeras elecciones democráticas una moción contra el socialista Gavela que se frustró por la división de la asamblea y la legislación vigente.
El público abarrotó el salón de plenos
El portavoz socialista Samuel Folgueral inició las intervenciones diciendo que "damos un paso adelante para defender a Ponferrada" y que "es imposible hacer política cruzándose de brazos". También dijo que "hoy queremos demostrar a Ponferrada que entendemos la política como el arte de no esperar a que escampe".
Ponferrada vivió 16 años de hegemonía socialista después de las primeras elecciones democráticas de 1979, muchos de los cuales fueron gestionados con holgura por la gran referencia del PSOE en la alcaldía de la capital del Bierzo, Celso López Gavela. Pero los albores de ese ciclo político no resultaron nada fáciles para Gavela y su equipo. De hecho, la de hoy viernes, aunque el episodio de crisis ha decaído incluso en el recuerdo de sus principales protagonistas, no es la primera moción de censura en la historia moderna de la ciudad. Un año después de los comicios del 79, en los que el PSOE obtuvo ocho concejales, los mismos que la UCD liderada por Luis Soto, se planteó una moción que acabaría naufragando por la inacción de los firmantes y el contenido de la legislación vigente.
Los resultados de las urnas depararon en 1979 en Ponferrada el mapa supremo de la atomización política. La administración local sí que era prácticamente ingobernable. Aunque Gavela fue nombrado regidor, la Asociación de Vecinos Independientes (AVI) que capitaneaba Ovidio González Canedo logró —como IAP— cinco ediles, los Independientes del Bierzo (IB) encabezados por Lorenzo García dos y el Partido Comunista otros dos.
En medio de ese panorama de división, la UCD y AVI decidieron unir sus fuerzas en el verano de 1980 y plantear una moción de censura contra Gavela y su número dos Carretero Rubio que llegaron a firmar. A la operación se adhirió IB, que sin embargo no la rubricó. Lorenzo García no recuerda exactamente cómo terminó disolviéndose la revocación en medio de diversos problemas de gestión como la controvertida cesión de un solar público en el Polígono para la construcción de la futura escuela de Magisterio.
En cambio el entonces portavoz de AVI, Ovidio González Canedo, desde su despacho de abogados, aún parece tenerlo fresco. «Celso López Gavela no hacía nada. Así que la UCD y nosotros decidimos dar el paso y presentar la moción. Y se aprobó en septiembre —explica— lo que pasa es que la legislación de la época no preveía la revocación inmediata. Eso llegó con la Ley de Bases de Régimen Local. Era como un voto de castigo y el objetivo era forzar luego su dimisión». ¿Que ocurrió entonces para que Gavela salvara su cabeza? González Canedo también lo tiene claro. La dirección de la UCD en Madrid y el PSOE llegaron a un pacto para que se desistiera con AVI en pos de la renuncia del regidor.