Los juzgados sólo ven tres demandas de preferentes frente al millar de afectados
La vergüenza o el desconocimiento hace que muchos no acudan a los tribunales.
Los juzgados de Ponferrada emitieron la primera sentencia sobre preferentes el 2 de abril.
Tres son las demandas que se han presentado en los juzgados de Ponferrada por las preferentes. Este número contrasta con los cálculos de abogados y jueces, quienes estiman que en la comarca del Bierzo el número de afectados podría elevarse al millar, ya que la presencia de Caixa Galicia fue muy fuerte en la zona y a lo que se sumó la intensa y agresiva campaña comercial que se realizó para la venta del producto financiero. Tres casos, de los que uno ya se ha resuelto y hecho público y cuya sentencia condena a la entidad bancaria a devolver a un matrimonio de Ponferrada los cerca de 11.000 euros que ingresaron por el contrato de la preferente. Esta decisión judicial, según los abogados y los jueces, podría animar al resto de afectados a acudir a la Justicia para recuperar su dinero.
El abogado Gerardo Sal, de Laudo Abogados, quien defendió a la pareja ponferradina demandante, destaca que en la comarca existe «vergüenza» y que en muchos casos los afectados no han denunciado. Se estima que los que en su día contrataron las preferentes son personas de clase media y que tenía ahorros.
Tasas judiciales
El desconocimiento es otro de los factores que ha podido provocar que muchos no hayan denunciado aún su caso y a esto se sumará, a partir de noviembre, la aplicación de las nuevas tasas judiciales, que podría implicar en muchos casos una cuantía cercana a los tres mil euros. El juez Decano en funciones de Ponferrada, Óscar Hernáiz, apuntó también que otros muchos afectados «también han podido negociar su caso con el banco directamente». «Otros no sabrán ni que lo han contratado», remató el abogado Gerardo Sal.
Hernáiz precisó que la primera sentencia de Ponferrada por las preferentes no la hace automática, «ya que cada caso se tendrá que analizar uno por uno». Es decir, los jueces deberán precisar en cada demanda si se informó correctamente al cliente de todas las condiciones del producto financiero, ya que el contrato sería válido si, a pesar de que el cliente no tenía formación al respecto, sí se le explicaron todos los detalles. Durante el juicio celebrado en Ponferrada, se llegó a apuntar que si el bancario hubiera informado de toda la letra pequeña del contrato «no hubiera vendido ninguno», mientras que aplicando el sistema de ventas proactivas que desarrollaban «se los quitaban de las manos» y «se vendían como churro», como también ha apuntado al respecto de las preferentes.
El juez decano en funciones de Ponferrada, Óscar Hernáiz, añadió «el carácter emprendedor e inversor» de los bercianos, corroborando así la cifra del millar de afectados en la comarca. En Galicia el número de afectados es de 43.000, con una media de unos 10.000 afectados por provincia. Hernáiz recordó que en esa comunidad autónoma se están recurriendo al arbitraje para evitar saturar los juzgados y que los afectados están «acudiendo en masa» a este sistema para recuperar sus inversiones.
Tanto Hernáiz como Sal esperan que se produzca el efecto llamada y los afectados demanden para poder recuperar, en el caso de que no fuesen bien informados, su dinero.