Comienza a operar el coche espía de la ORA que alertará también a la policía
El edil de Tráfico de Ponferrada anuncia que todo está en fase de prueba sin sanción.
Un controlador del aparcamiento en zona azul (de espaldas), ayer realizando su trabajo en la calle General Vives de Ponferrada.
Está en fase de pruebas y ayer comenzó a circular por la ciudad para adaptarlo al sistema que ultima el Ayuntamiento de Ponferrada. Se trata de un coche normal, camuflado, perteneciente a la empresa Dornier concesionaria de la ORA, que se convertirá en el nuevo vigilante mecánico para verificar que los que usan el aparcamiento de la zona azul cumplen con el preceptivo pago.
Su misión no lleva parejo el poder sancionar, sino que el vehículo sólo prestará colaboración para dar aviso a los vigilantes o controladores de la ORA. También alertará a la Policía Municipal de la infracción de aparcamiento que se pueda cometer en cualquier calle del casco urbano de la ciudad por donde circule en ese momento. Eso sí, si finalmente prospera el estudio técnico y jurídico que se está impulsando desde la concejalía de Tráfico que dirige el edil Aníbal Merayo.
El vehículo lleva incorporado un sistema informático y una especie de cámara que capta las matrículas de los coches que están estacionados en la zona azul de pago. Luego la captura de esas matrículas son cotejadas en segundos con los números de la matrícula que cada usuario de la ORA debe apuntar en el parquímetro de la calle cuando saca el recibo de pago. Si la matrícula registrada en la central de la concesionaria de la zona azul y el ordenador de mano que tienen los vigilantes de calle no coincide con los datos que le ofrece el coche vigía, saltará entonces la alarma y serán los propios vigilantes de la ORA los que actuarán. El coche espía nunca sancionará.
Aunque este detalle aún no está decidido, la Policía Municipal también recibirá información del coche camuflado que lleva el dispositivo de control de matrículas si se produce alguna infracción. El vehículo de Dornier tiene la capacidad técnica con su aparataje de alertar de la presencia de un coche mal aparcado sobre la acera, junto al bordillo amarillo de la calle, o incluso si se ha estacionado incorrectamente en vados o aparcamientos para minusválidos. Producida la presunta infracción, el coche de vigilancia lanza la alerta a los agentes de la Policía Municipal, que serían los que finalmente acudirían al lugar y multarían al infractor.
Todas estas medidas, en fase de prueba y sin sanción de momento, eran confirmadas ayer por el concejal Aníbal Merayo, quien anunciaba el inicio de una campaña de concienciación.