La DO califica de «excelente» la añada del 2012
Es la quinta vez que los vinos del Bierzo obtienen la nota más alta por su calidad.
Las uvas de la última cosecha han dado lugar a un vino de una calidad inmejorable.
El Órgano de Control de la Denominación de Origen Bierzo realizó ayer la cata de calificación de la última cosecha, la del 2012, obteniendo como resultado un rotundo «excelente». Es la quinta vez en la historia de la DO que los caldos bercianos consiguen esta calificación. Hay que retrotraerse a los años 2007, 2005, 1992 y 1987 para encontrar una nota tan alta. Así, con este resultado a sus espaldas, los vinos con Denominación de Origen Bierzo se cuelgan una etiqueta de excelente que contribuirá enormemente a su introducción y comercialización en los mercados de calidad.
De gran intensidad aromática, frescos, muy expresivos y con un marcado carácter varietal. Así son, en general, los vinos de la añada del 2012 según los técnicos del Consejo Regulador. No obstante, para definir sus características concretas hay que diferenciar entre vinos blancos, rosados y tintos. Estos últimos, a los que pertenece la variedad reina de la Denominación de Origen Bierzo, la mencía, han sido definidos como «vinos persistentes con un marcado carácter varietal», de «aromas intensos» de los que afloran «notas de frutos del bosque bien maduros, moras, arándanos y licor de guindas con pinceladas minerales». De un color «rojo picota» con «marcados bordes violáceos» y una capa media-alta de un color «vivo y atractivo», los tintos de Bierzo son «sabrosos y largos» en boca, con un paso «aterciopelado» y «un punto de acidez que les da frescor y vivacidad».
Por su parte, los blancos son «frescos, largos y bien equilibrados», de un color «amarillo palo con reflejos verdosos» y una «elevada intensidad aromática que recuerda a fruta de pepita, peras y manzanas». También sus características varietales están bien definidas.
Por último, los rosados con de un color «rosa cereza, brillantes, de intensidad alta, golosos en nariz, con aromas a frutas rojas, fresas y frambuesas; persistentes, aterciopelados y frescos».