Sondeos geológicos en la braña de Páramo desatan el malestar vecinal
Endesa estudia el terreno para un proyecto de construcción de un salto hidroeléctrico.
Una imagen de la zona montañosa de La Campona, en el término municipal de Páramo del Sil.
Hace varias semanas que el terreno del paraje conocido como La Campona, la braña de Páramo del Sil, está siendo objeto de un estudio geológico encargado por Endesa como fase previa a la posible instalación en la zona de una balsa de agua comunicada con el pantano de Matalavilla mediante un sistema de bombeo y de turbinas que permitiría producir energía en las horas en las que no hay demanda para su aprovechamiento eléctrico. Unos sondeos que han despertado la inquietud y cierto malestar entre los vecinos no sólo por tratarse de una espacio de gran valor ecológico, sino porque es de suma importancia desde el punto de vista ganadero, pues allí se localizan amplias extensiones de pastos de montaña cuyo aprovechamiento por parte del ganado se realiza fundamentalmente en verano, entre los meses de junio y octubre.
La empresa encargada de las prospecciones del suelo tiene autorización de la Junta Vecinal de Páramo —titular de estos terrenos— para tomar muestras en los parajes de Valliniel, el monte Valpiquinín y en la Tejera, además de en La Campona. «En el mes de febrero vinieron a pedirnos los permisos para hacer un estudio de seis perforaciones en el suelo y empezaron a hacer los sondeos el mes pasado, habiendo pagado previamente una tasa por posibles daños», explicó el pedáneo, José Bueno, aclarando que la única autorización que ha dado la Junta Vecinal es para realizar estudios, en ningún caso para cometer algún tipo de actuación. De hecho, la realización de estas prospecciones no implica necesariamente la materialización del proyecto.
No obstante, la mera posibilidad de construir en La Campona un vaso de agua y la infraestructura necesaria para su explotación —tuberías y turbinas— ha caído como un jarro de agua fría entre los vecinos, especialmente los más conservacionistas, que han visto amenazada una zona montañosa de historia ganadera, enmarcada en el hábitat del oso pardo y ecosistema de flora protegida. Un espacio por el cual han creado incluso un perfil de Facebook (Salvemoslacampona) que ya tiene más de un centenar de seguidores con el que tratan de informar a los interesados sobre las labores que se están acometiendo en la sierra y en el que han colgado fotografías y vídeos donde se ve claramente como se realizan los cuestionados sondeos.
De momento, Endesa no ha dado detalles concretos de este proyecto y se ha limitado a asegurar que se trata, simplemente, de estudios. En todo caso, teniendo en cuenta proyectos hidroeléctricos similares, la idea inicial de la eléctrica sería la de aprovechar el ya existente embalse de Matalavilla en las horas en las que no hay demanda energética y comunicarlo mediante tuberías con una balsa de agua que se habilitaría en La Campona —las dimensiones dependen del tipo de proyecto—. El agua se bombearía del pantano hasta el vaso y al dejarla caer de nuevo se movería una turbina que produciría la energía. El objetivo es optimizar un recurso ya existente —el pantano—y aprovechar más el caudal.
Los opositores denuncian que las propias prospecciones causan daño ambiental, asegurando que la maquinaria utilizada para ello utiliza aceites que pueden contaminar los manantiales del subsuelo. Sea como fuere, la polémica está servida en Páramo del Sil.