Alerta entre los almacenistas por el robo de más de 7.500 kilos de castañas
La Guardia Civil investiga los hechos ocurridos en Priaranza, Trabadelo y Sobrado.
Castañas almacenadas en sacos en una nave del Bierzo, en una imagen de archivo.
Es un negocio redondo y no hay que ‘agachar el lomo’. La Guardia Civil investiga varios robos de castañas producidos en la última semana en Priaranza del Bierzo, Sobrado y Trabadelo. Los ladrones —todavía no se ha determinado si son los mismos en todos los hurtos— rompieron las ventanas de los tres almacenes repartidos entre el Bierzo Oeste y Central llevándose consigo toda la mercancía acumulada por los almacenistas mediante la compra a productores particulares. Son, en total, más de 7.500 los kilos desaparecidos. Siete toneladas de castañas que en el mercado alcanzan un precio superior a los 8.000 euros, según reconocieron los afectados.
Y es que el kilo de castañas se paga en la actualidad a 1,10 euros aproximadamente. Dependiendo de su tamaño, éste puede reducirse hasta el euro o subir hasta 1,20 o 1,30 euros. Se trata, por lo tanto, de un botín suculento y fácil de conseguir que sólo requiere un poco de habilidad y saber, eso sí, donde se guardan los sacos.
En la misma nave de Priaranza se produjeron dos robos. El primero, el miércoles día 23. Los ladrones rompieron una de las ventanas de la nave y desde ahí fueron sacando la mercancía, en total 2.500 kilos aproximadamente, según relató el almacenista. En esta ocasión actuaron con nocturnidad pero el robo del jueves —el segundo en tan sólo una semana— fue perpetrado a plena luz del día. Los ladrones aprovecharon el descanso para comer de los encargados de comprar y almacenar las castañas para llevarse consigo más de mil kilos. Esta vez, accedieron a través de la puerta principal del local, reventando la cerradura. «Aprovecharon los tres cuartos de hora que estábamos comiendo para volver a llevarse la mercancía», se lamentó el afectado.
En Trabadelo y Sobrado los robos se produjeron también de noche y en fechas similares a las de Priaranza. El lunes, los ladrones se llevaron de una nave de Trabadelo más de tres toneladas y el jueves se hicieron con más de mil kilos —propiedad de la misma persona— almacenados en el bajo de una vivienda deshabitada en Sobrado.
Una vez que se compran a los productores particulares, las castañas son almacenadas en sacos de mil kilos difíciles de mover y más para ser sacados por una ventaja. Por ello, el modo de actuar de los ladrones es sencillo, rajan el saco y ayudándose de cubos o calderos van extrayendo el fruto. Su destino, la venta. «Pueden ir vendiéndola a diferentes almacenes o incluso venderme a mí mis propias castañas robadas», afirmó uno de los almacenistas.