CC OO dice que con unidades de gestión la sanidad berciana perdería 4,5 millones
Alerta de que con el dinero para incentivos se contratarían 155 profesionales más.
Jaime Redondo, Jesús Mencía y Jesús Marina, ayer en la sede de CC OO de Ponferrada.
El modelo sanitario basado en unidades de gestión clínica que propone la Junta de Castilla y León transformará las especialidades con las que cuenta un hospital en «mini empresas» que gestionarán un sistema de salud «perverso» y «elitista» que en un mismo centro atenderá a los pacientes de forma desigual. Así de lapidaria es la calificación que la Federación de Sanidad de CC OO dio ayer en Ponferrada a un modelo de sanidad que en el caso concreto del Área de Salud del Bierzo marcaría una reducción presupuestaria de unos 4,5 millones de euros. Dinero que dejaría de destinarse a recursos y asistencia para pagar los incentivos que se ofrecen a los profesionales que acepten esta nueva forma de trabajo.
Para evitar que dicha iniciativa salte del papel a la realidad y dado que son los sanitarios los que tienen la última palabra —pues sólo la aceptación de los jefes de servicio de cada especialidad permitiría seguir adelante— la rama sanitaria de Comisiones ha iniciado una campaña de información con la que pretenden desgranar «las críticas condiciones a las que nos puede llevar el desarrollo de estas unidades de gestión», apuntó el secretario autonómico de Salud Laboral del sindicato, Jesús Marina.
Modelo sanitario mercantil
«Se trata de un ataque a la sanidad pública disfrazado de progreso, utilizando todo el sector público para trabajar desde una óptica rentable mercantilmente», añadió el secretario de Acción Sindical, Jaime Redondo, quien alertó de que el nuevo modelo conlleva una importante reducción de personal y de las prestaciones. De hecho, según el sindicato, con el dinero que se recorta de la sanidad en favor de los incentivos podrían contratarse 155 profesionales más —106 en el Hospital del Bierzo y 49 en Atención Primaria—.
Y es que, remitiéndose a las palabras pronunciadas por el propio consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, Redondo recordó que la puesta en marcha de estas unidades no lleva consigo un aumento presupuestario y que el ahorro derivado de la gestión por parte de los propios médicos se destinará a los mencionados incentivos con los que la Consejería trata de «engancharles». Unas primas que sumarían tres millones de euros de gasto en personal del hospital y más de 1,6 en plantilla de los centros de salud. «Los profesionales asumirán la gestión y tendrán que reducir los costos y las prestaciones (pruebas diagnósticas, tratamientos, consultas o tiempos de hospitalización) para poder conseguir los objetivos», apuntó el sindicalista, explicando que este modelo pone barreras a las interconsultas entre servicios, ya que se cargarán el coste unos a otros si comparten algún enfermos. Además, los pacientes que no resulten «rentables» en lo que a gasto de refiere seguirán siendo atendidos por el sistema tradicional. Por lo tanto, «el hospital se romperá en 40 trozos»
La idea de la Consejería de Sanidad es publicar el nuevo decreto a lo largo del mes de diciembre para que inicie su andadura en el primer trimestre del 2014.