Alto Bierzo amplia el ERE a 130 trabajadores de interior otros 250 días
Por contra, los 40 operarios del cielo abierto de Tremor volverán el lunes a los tajos.
Los trabajadores del pozo Casares en Tremor de Arriba, en una imagen de archivo.
El expediente de regulación de empleo (ERE) que afecta a la totalidad de la plantilla de la empresa Alto Bierzo, del Grupo Viloria, se prorrogará en otros 250 días si el Ministerio de Industria no aclara a la dirección de esta empresa minera si podrá acceder a las ayudas de 2014 por la producción de carbón.
Así se lo comunicó la patronal al comité de empresa de los trabajadores, asegurándoles que tras despejarse esta incógnita de forma positiva se produciría la reincoración a los tajos de forma paulatina. «Están pendientes de que les den audiencia en el ministerio para esta reunión. Ya está solicitado el encuentro, pero todavía no hay fecha», precisaba el delegado de CCOO en Alto Bierzo, Rubén Fernández.
El nuevo ERE afectará a la totalidad de los 130 trabajadores que tiene la empresa Alto Bierzo en su explotación de interior en el pozo Casares de Tremor de Arriba. «A algunos compañeros se les agotaba el ERE el próximo cuatro de diciembre y nos han comunicado que si no aplicaban este nuevo ERE, a los que se les fuera agotando tendrían que entrar en uno de extinción, pues, nos dicen que no tienen dónde meternos, y así seguimos vinculados a la empresa», precisó Fernández.
Junto a esta notificación de la ampliación del ERE por, en principio, algo más de ocho meses, la parte social recibió en esa reunión con la empresa la confirmación de la dirección de que el próximo lunes arrancará la actividad en el cielo abierto de que el grupo Viloria tiene en la localidad de Tremor de Arriba.
De esta forma volverá a los tajos, al reanudarse la actividad extractiva, los cuarenta trabajadores que están asignados a esta explotación.
La empresa Alto Bierzo se encuentra en la actualidad en concurso de acreedores, si bien, las últimas intenciones mostradas por su máximo responsable, el empresario Lamelas Viloria, apuntaban a que confiaba en sacar a la empresa de esta situación a lo largo de 2014, ligando su viabilidad «a las ayudas que pueda recibir y los contratos de suministro de carbón que se firmen con las centrales térmicas. Con respecto a los trabajadores de interior de esta explotación, Viloria se había mostrado confiado, antes de conocerse la dificultad para acceder a las ayudas de 2014, en que volvierían a los tajos este mismo año.