Alarma por la posible llegada de la avispilla en ejemplares incontrolados
El movimiento de ejemplares de castaño sin que la documentación exigida esté en regla, puede suponer no sólo la propagación de una enfermedad focalizada en la comarca, como es el chancro con sus seis variedades más o menos controladas, sino puede ser la puerta de entrada de otras plagas. Una de estas es la de la avispilla, sobre la que recientemente se ha dado la voz de alarma tras ser detectada en sotos de castaños españoles tras haber diezmado la población de castaños de Italia, Francia y Eslovenia.
En España ya se han detectado los primeros focos en Cataluña y Cantabria, y su extensión a otras zonas sólo se podrá evitar con controles del movimiento de plantas entre las distintas zonas. Por eso la detección de plantas sin todos los papeles en regla procedentes del Levante español ha causado cierta preocupación entre el sector de los castañicultores bercianos que temen que la introducción de este himenóptero provoque un vuelco en la situación actual de los sotos de castaños de la comarca. Por el momento la forma que se ha demostrado más eficaz para luchar contra esta plaga es el control. Una vez propagada, el tratamiento de las zonas afectadas se está realizando con sus predadores naturales. Entre los enemigos más voraces de la avispilla destaca el Torymus sinensis, según apuntan desde el Centro de Sanidad Forestal de Calabazanos.