La Junta ofrece apoyo técnico a Rey, pero ve difícil que reabra a corto plazo
«Es más fácil que me toque la lotería que sea aprobado este año», aseguró ayer el delegado territorial de la Junta para referirse al proyecto del veterano empresario minero Antonio Rey para invertir tres millones de euros en la reapertura, veinte años después de su cierre, de las explotaciones Antracitas del Bierzo entre Bembibre, Toreno y Noceda, donde tiene intención contratar a 250 mineros para producir 380.000 toneladas al año.
Minutos antes de ser increpado por los mineros de Alto Bierzo, Guillermo García ofreció el «apoyo técnico» de la administración para que el empresario resuelva todos los trámites administrativos. «Si alguien pretende dinamizar económicamente una zona que está como esta y crear 250 puestos de trabajo se le prestará toda la ayuda de la delegación territorial, tanto técnica como jurídica», aseguró. Pero señaló que la solicitud de reapertura no llegó a la Junta hasta el pasado 27 de noviembre.
Fuentes de la administración, recordaron que al menos en el caso del cielo abierto, el empresario debería contar con una declaración de impacto ambiental que podría demorar la autorización para extraer mineral. La mina de interior es más factible que pueda funcionar antes.
Rey, en cualquier caso, no podrá acogerse a las ayudas que el Plan del Carbón destinará hasta el 2018 a las empresas mineras porque Antracitas del Bierzo no tenía actividad el 31 de diciembre de 2009.
El delegado territorial, por su parte, también aseguró que la Junta analizará el proyecto «lo más rápidamente posible, sin esperar a la resolución de caducidad», que «terminará, prácticamente de inmediato» si la iniciativa sale adelante. La concesión, al día de hoy, está vigente.