La subasta de los 220 propiedades de la Torre de la Rosaleda queda desierta
Bankia dispone ahora de 20 días para adjudicárselos al 50% de su valor de tasación.
Una imagen de archivo con la Torre de la Rosaleda al fondo.
La convocatoria llegó a celebrarse, no fue suspendida como en las dos ocasiones anteriores, pero nadie pujó por las 220 propiedades que permanecen vacías en la Torre de la Rosaleda de Ponferrada. En cuestión de un minuto, la subasta pública que debía desarrollarse en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 quedó desierta y zanjada de tal forma que ahora Bankia, como titular de las viviendas, dispone de un plazo de 20 días hábiles para adjudicárselas al 50 por ciento de su valor de tasación. Puede quedarse los 70 pisos, las 148 plazas de garaje, las tres oficinas y un bajo comercial o, al contrario, cederlos a un tercero, que en este caso será con casi total seguridad el denominado ‘banco malo’, la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb).
«Realmente no esperábamos que viniese ningún postor porque ya es normal, desde que comenzó la crisis, que en las subastas públicas de inmuebles no aparezca ninguno. Lo que esperábamos es lo que ha pasado, que se lo adjudique el ejecutante, en este caso Bankia, bien para él o bien para un tercero», aseguró el representante legal de la comunidad de vecinos de la Torre de la Rosaleda y también propietario de una vivienda en dicho inmueble, Jorge Félix Ordiz. El mismo defendió que no cabe otra opción, ya que quedaría fuera de toda lógica que Bankia no se hiciera cargo y dejase abandonado un número importante de activos inmobiliarios. «También estamos esperanzados con la posibilidad de que esta entidad bancaria comercialice el edificio, lo ponga a la venta», añadió Ordiz, entendiendo que siempre será mejor que «se llene de vecinos y funcione con una fluidez total».
Y es que actualmente la ocupación de la que es la torre más alta de Castilla y León roza el 25%. Son alrededor de 30 los vecinos que la habitan y que confían en que, transcurridos los 20 días del plazo fijado, Bankia se haga cargo de todas las propiedades y asuma también los 300.000 euros de deuda que la promotora de las viviendas, Hogalia, mantiene con la comunidad después de que dejase de pagar las cuotas hace ya más de tres años. Asimismo, Hogalia contrajo con Bankia una deuda hipotecaria de más de 20 millones de euros.
«Lo importante ahora es que cuando todo pase a ser propiedad de una entidad seria y solvente, ya participará en los gastos del edificio y éste podrá sostenerse con normalidad», apuntó el abogado de la comunidad vecinal, explicando que actualmente el edificio cuenta con todos los servicios y que únicamente en el caso de los ascensores funciona por debajo de su capacidad. «Hay cuatro ascensores, que era lo que estaba pensado para una ocupación del cien por cien, y sólo está en marcha uno porque la ocupación es del 25 por ciento», puntualizó. La comunidad tampoco mantiene deudas con terceros o «si hay alguna es una pequeña cantidad», dijo.