La familia de un bembibrense de origen caboverdiano pelea para evitar su deportación
Conrado Semedo nació hace 33 años en Bembibre, es hijo de caboverdianos y pese a haber nacido en España no tiene la nacionalidad española —según la legislación vigente en el momento de su nacimiento, sus padres, que acababan de llegar a Bembibre desde Portugal, inscribieron su nacimiento en el consulado—. Ésto unido a que ha cumplido una pena por un delito menor en la cárcel de Mansilla de las Mulas y que durante su estancia allí debía haber renovado el permiso de residencia y no lo hizo —según su familia porque le impidieron hacer el papeleo— le ha llevado a una situación tan compleja que su deportación pende de un hilo.
Actualmente, este bembibrense de 33 años permanece interno en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Madrid, desde donde pretenden deportarlo al país de origen de sus padres pese a que toda su familia reside en el Bierzo. Ellos mismos han relatado cómo justo cuando iba a salir de la prisión leonesa, donde estuvo preso tres años, la policía lo llevó directamente al citado centro madrileño para seguir adelante con el proceso de deportación. Ello pese a que nunca a pisado Cabo Verde y que pese a que no haya ningún documento que lo acredite nació en territorio español.
El argumento del juez para deportar a este joven nacido en Bembibre es que al haber pasado por la cárcel por un delito de tráfico de drogas es «un peligro para España». Su familia pelea por que Conrado Semedo regrese a casa.