Vecinos de Flores se echarán a la calle por el dique y el deterioro del barrio el sábado
Miño-Sil, Ayuntamiento y afectados por el proyecto del Sil se reúnen hoy en Orense.
Integrantes de la plataforma Ponfesil, ayer en el centro cívico de Flores del Sil.
La plataforma Ponfesil volvió a explicar ayer las razones de su oposición al trazado del dique que la Confederación Hidrográfica Miño-Sil ha proyectado para evitar las inundaciones y lo hizo 24 horas antes de que se produzca una nueva —y posiblemente la última— reunión entre las partes afectadas: representantes de los vecinos, la propia Confederación y el Ayuntamiento de Ponferrada. El encuentro está fijado para hoy a las 11.00 horas en Orense y es la última oportunidad para tratar de alcanzar una solución que contente a todos, dado que el plazo para licitar el proyecto de 2,8 millones de euros termina el día 5 de marzo. La cita llega además con un aviso de manifestación por parte de los vecinos de Flores del Sil, que han convocado una protesta para el sábado a las 12.00 horas que partirá de la avenida de la Martina y llegará hasta la plaza de Lazúrtegui.
Haya o no haya acuerdo alguno hoy, la manifestación se celebrará porque, en todo caso, el lema principal de la protesta se fija en el «deterioro» que viene sufriendo el barrio de Flores desde hace varios años, precisamente —aseguraron los convocantes— por no tener en consideración el sentimiento mayoritario de los vecinos. «Nuestro barrio se ha ido deteriorando desde hace mucho tiempo y esta obra, una de las más importantes que se van a acometer, lo deteriora aún más», afirmó José Luis García Alejandro, que ayer hizo las veces de portavoz de Ponfesil, colectivo que convoca la manifestación junto a las asociaciones de vecinos Pajariel y Flores del Sil en Marcha.
«No puede jugarse tan fácilmente con los sentimientos de las personas. Hemos estado durante muchos meses abiertos al diálogo y hemos tenido que soportar muchas mentiras, con lo cual la manifestación la entendemos como un acto reivindicativo y la mejor manera de dar voz a los vecinos», afirmó García Alejandro, asegurando que tal y como ha sido diseñado, el proyecto no supone beneficio alguno ni para el barrio ni para la ciudad. «No veo el beneficio real de la obra, ni económico ni social ni de ningún tipo. Ese muro no va a evitar que nos ahoguemos», criticó.
«La irracionalidad no debe imperar. Si el resto de Ponferrada conociera en profundidad el trazado del proyecto y el que nosotros proponemos, lo entenderían perfectamente. Es un sinsentido y no soluciona gran parte de las cosas que dice que soluciona, incluye curvas constantes, dejar en zona inundable a dos empresas que generar empleo, en algunas zonas el muro va a 350 metros del río y tras ese dique será muy fácil convertir lo que es un espacio natural en un vertedero», se lamentó el viceportavoz del colectivo, recordando que además no va a ser gratuito para los ciudadanos de Ponferrada, pues de los casi 2,8 millones de euros de inversión previstos, 300.000 euros tendrá que ponerlos el Ayuntamiento.
Aún así, en el clima de discordia imperante, los afectados de la plataforma acuden a la reunión con la esperanza de algún acuerdo y celebraron el interés manifestado en estas últimas semanas por el equipo de gobierno, promoviendo la reunión para evitar perder la inversión.