SANIDAD
El Hospital del Bierzo cerrará en julio una planta de Medicina Interna con 36 camas
El centro reducirá su dotación un 25% en verano, pues ya hay 54 camas inactivas.
Imagen del exterior del Hospital del Bierzo.
A las 36 camas inactivas de forma permanente en una de las plantas de hospitalización quirúrgica del Hospital del Bierzo —la 2ªB— y las 18 de la unidad de preingresos, igualmente cerrada desde el verano del 2012, se sumarán a partir del 1 de julio otras 36 camas de una de las plantas de Medicina Interna, la 1ªB. Una medida con la que la gerencia del centro asistencial pretende ahondar —según sus propias palabras— en la optimización de recursos sin que esto vaya en detrimento de la calidad asistencial. El gerente, Alfonso Rodríguez Hevia, aseguró ayer que «esta decisión se ha tomado porque, en los últimos años, la media de camas ocupadas por el servicio de Medicina Interna durante la época estival ha rondado las sesenta y esas son las que vamos a poner a disposición del servicio pero en otras unidades de hospitalización». Generalmente, el número de camas asignadas a Medicina Interna es de 85, explicó el gerente.
Se reduce por lo tanto la capacidad de asistencia del hospital, que desde el 1 de julio y hasta el 15 de septiembre mantendrá inactivas un total de noventa camas, «el 25% de la dotación global», según denunciaron desde CC OO. Y es que la versión de los sindicatos es bien diferente a la aportada por la gerencia. Donde ésta ve optimización y mínimo impacto, los segundos encuentran nuevos recortes y la aplicación de una política «puramente economicista» que no tiene en cuenta las necesidades reales. De hecho, la presidenta de la Junta de Personal, Montserrat Fernández, aseguró ayer que la planta en cuestión «siempre está llena, siempre presenta un índice de ocupación máximo. No se meten más pacientes porque no hay más camas».
«Estamos hablando de una planta destinada a enfermos de medicina interna, en la que tienen cabida desde pacientes oncológicos a pacientes de cuidados paliativos o personas mayores aquejadas de diferentes tipos de patología», incidió Fernández para dar cuenta de la importancia de la unidad en sí. A partir de ahora y hasta el 1 de julio, la gerencia reordenará, por lo tanto, la atención en este servicio y al propio personal, que será redistribuido en otras plantas, de tal forma que el hospital se ahorra así la contratación de personal de sustitución durante las vacaciones.
Los pacientes ingresados o cuyo ingreso esté programado en la planta que se clausurará serán llevados fundamentalmente a la 3ªB —una planta quirúrgica en la que se habilitarán 16 camas— y a la 3ªA —una unidad de Neumología en la que doce camas se destinarán a medicina interna—. Alfonso Rodríguez Hevia garantizó que todo ser hará «de manera ordenada y programada» y que no habrá desorganización de ningún tipo.
De nuevo aquí su versión se contrapuso a la del personal sanitario, que entiende que se va a crear un «maremagnum de distintas patologías» en un mismo espacio. «En la 3ªB hay enfermos de otorrino, de digestivo, de urología, de oftalmología y ahora además de medicina interna. Todo ello puede complicar mucho el trabajo del personal», se lamentó la presidenta de la Junta de Personal Montserrat Fernández, asegurando no entender para qué se amplió el Hospital del Bierzo y se hizo una inversión millonaria, si ahora se mantiene todo cerrado.
Desconcertados. Así aseguran que se quedaron los integrantes de la Junta de Personal cuando el gerente les comunicó —en una reunión mantenida ayer— la decisión. Máxime cuando ellos acudían al encuentro con la intención de solicitar la apertura de la planta cerrada desde hace casi dos años. «Durante quince días han estado pacientes amontonados en la zona de preingresos, mientras sigue un planta cerrada, la 2ªB», denunció uno de los trabajadores.