Los veterinarios denuncian las «graves» deficiencias de su servicio
Entre los asuntos de interés y urgencia abordados ayer por la Junta de Personal Funcionario de los Servicios Territoriales de León, especial hincapié se hizo en las «graves» deficiencias y carencias con las que trabajan diariamente los profesionales de los servicios veterinarios de Salud Pública y Agricultura y Medio Ambiente de Ponferrada. Unas cuestionables condiciones de seguridad que afectan tanto al espacio físico en el que desempeñan su trabajo, como al material que utilizan.
Así, el presidente de esta Junta de Personal, Manuel Martínez, recordó que siguen esperando la reubicación de los siete veterinarios de Salud Pública en un edificio que cumpla con las condiciones exigibles. En un principio, iban a ser trasladados ya el año pasado a la sede de la gerencia de Atención Primaria, pero dicha decisión administrativa no se ha llevado a efecto y continúan desarrollando su trabajo en un espacio con «riesgos intolerables». En este sentido, los representantes de los trabajadores denunciaron el «inmovilismo» de la Junta y propusieron lo que a su entender es una solución mucho más acertada: trasladar el servicio veterinario de Salud Pública a la sede que actualmente ocupa la Fiscalía de Área en la calle Ave María de Ponferrada, una vez que esta sea llevada al nuevo edificio judicial.
Agricultura y ganadería
Más preocupante aún es la situación de los veterinarios del Servicio de Agricultura y Ganadería, cuyo trabajo de campo en explotaciones ganaderas se ha incrementado pero no han mejorado con ello las condiciones de salubridad del espacio que utilizan en la sede administrativa que la Junta tiene en Ponferrada. Manuel Martínez denunció que los cuatro veterinarios de esta sección no cuentan con unos vestuarios adecuados, ya que «utilizan un almacén que, además de ser inapropiado, está ubicado en el fondo del edificio»; tampoco disponen de duchas con agua caliente, ni es posible desinfectar adecuadamente las botas de trabajo «con el peligro evidente de transmisión de enfermedades». No pueden, asimismo, guardar el instrumental ni los equipos de trabajo «en lugar seguro» y carecen de «un lugar idóneo para su limpieza y desinfección». Sin olvidar la desprotección personal, con ropa y calzado inapropiado en determinadas épocas del año.
Lo que los veterinarios reclaman es unos vestuarios conectados directamente con la cochera para evitar atravesar todo el edificio para llegar a su puesto de trabajo y hacerlo tal cual salen de la explotación ganadera. En unidades como las de Cistierna, Riaño y Riello ya se están aplicando medidas correctoras.