inauguración
Molina descubre un buda que une el Bierzo y Japón a través de sus peregrinos
Esculpido en un nogal vivo, será nexo . entre el Camino y la ruta de los 88 Templos.
Un momento del acto celebrado ayer en Molinaseca.
El Albergue Municipal de Molinaseca acogió ayer la inauguración de una talla de la Buda femenina Kanon sobre un nogal vivo. La obra está hecha por el escultor japonés Bonkai y además del mismo asistieron a la inauguración varias autoridades de la Junta de Castilla y León, así como del pueblo de Molinaseca.
Según explicó el alcalde de Molina, Alfonso Arias, este acto se realizó en conmemoración de los 400 años de la relacion que hay entre España y Japón, así como el 1.200 aniversario del Camino de los 88 Templos. Además agradeció las relaciones de hermanamiento y amistad que hay entre el Camino de Santiago y el de los 88 templos japonés y recalcó que la realización de esta obra ha sido posible gracias a la relación que existe con la NPO, asociación sin ánimo de lucro vinculada al camino japonés.
Por su parte, el presidente de la delegación de Japón y vicepresidente del Camino de los 88 Templos, Kyoshy Matsuda, explicó el significado de la figura inaugurada «como un símbolo de intercambio» entre Molinaseca y el camino japonés, «deseando salud y un buen camino de peregrinación que hace el que pasa por aquí», e informó de que para la realización de la pieza, Bonkai, permaneció tres meses en la localidad berciana. Matsuda actualmente busca que su Camino de los 88 Templos sea considerado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, al igual que lo es el Camino de Santiago.
El escultor desgranó en una exhaustiva explicación el proceso de elaboración de la obra y manifestó que tuvo problemas al realizarla debido a que en esta zona berciana hay un clima muy seco que complica la talla. Para evitar que el árbol se abriera —algo que pasó al principio de la talla en la zona de la nariz del buda pero que finalmente se cerró, siendo considerada su cura como un «milagro»— comentó que tuvo que rociar la zona de la escultura con un spray y así ir humedeciéndola para facilitar su labor. De cómo será la conservación de ahora en adelante es algo que no concretó.
Fue tras el discurso de las autoridades cuando se procedió al descubrimiento de la escultura budista. Un sacerdote de uno de los templos de Kyoto fue el encargado de guiar la ceremonia de consagración para llamar al espíritu que transformó la simple talla en un objeto de fe. Un acto que contó con la asistencia de la totalidad de la delegación nipona, formada por 39 japoneses.