El fin de las obras de la acequia acelera la licitación del gimnasio del Ponferrada XII
Educación trabaja ya con la documentación previa necesaria para licitar el proyecto.
Gimnasio provisional del colegio, reformado hace unos meses por el Ayuntamiento.
Las quejas manifestadas en los últimos días por los vecinos del barrio ponferradino de Flores del Sil, que han vuelto a retomar las protestas por el desconsiderado retraso en la construcción de un gimnasio «digno» para el colegio Ponferrada XII, encontrarán previsiblemente una respuesta temprana. Y es que la Dirección Provincial de Educación está inmersa ya en la elaboración la documentación previa necesaria para sacar a licitación el proyecto, una vez que el Ayuntamiento de Ponferrada ha acometido ya las obras de desvío de una acequia que impedía ejecutar los trabajos.
Teniendo ya en su poder el permiso de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil para desviar dicha acequia, la idea del equipo de gobierno bipartito era esperar a que Educación licitara las obras para acometer el desvío. No obstante, viendo el retraso en los plazos manejados por la Administración autonómica y con el fin de «evitar que el problema de la acequia fuera tomado como excusa para no ejecutar el gimnasio cuanto antes», el Ayuntamiento decidió adelantarse y realizar unos trabajos que finalizaron hace aproximadamente un mes, detallaron fuentes del ejecutivo local.
Ahora la pelota está en el tejado de la Junta de Castilla y León, desde donde en las últimas horas reconocieron haber recibido ya la confirmación formal por parte del Ayuntamiento, dando cuenta de la finalización de la obra civil para desviar la acequia. Las misma fuentes explicaron que la licitación del proyecto se hará cuanto antes, dado que los técnicos trabajan ya en la redacción de la documentación previa. Lo que no especificaron fue los plazos que se manejan para sacar a concurso los trabajos, teniendo en cuenta que el proyecto ya está redactado desde hace más de cinco años, vinculados a la reforma general que se realizó en el colegio de Flores del Sil.
Las quejas manifestadas tanto por los padres de los alumnos del centro educativo como por una representación general de los vecinos del barrio —retomadas en los últimos días por la nueva directiva de la Asociación de Vecinos Pajariel— se centran en la inseguridad a la que se enfrentan diariamente los alumnos para poder recibir las clases de Educación Física. Mientras que todas las aulas se han agrupado en uno de los inmuebles, el gimnasio permanece en su ubicación original, obligando a los niños a salir del recinto seguro del colegio, cruzar una calle y dirigirse al centro contiguo.
Las instalaciones presentan además serias deficiencias, principalmente lumínicas al haberse tapiado buena parte de las ventanas para combatir los actos vandálicos. Aún así, el gimnasio comparte recinto con un centro abandonado, un «nido de ratas», según los vecinos.