FIESTAS POPULARES
A calderazo limpio en Molinaseca
El ‘caldero solidario’ completó por la tarde la gran mojadura de la madrugada
Decenas de personas se agolparon en la calle Real, popularmente conocida como la calle del agua, para disfrutar de la fiesta
La calle Real de Molinaseca volvió a mojarse ayer y no por la lluvia, sino por la celebración popular que acoge la localidad desde 1954 y que se realiza todos los años en la madrugada del 16 al 17 de agosto, la Fiesta del Agua. Un particular festejo con identidad propia que, gracias a una iniciativa planteada por el Banco de Alimentos del Sil hace dos años, se complementa, ya por la tarde, con una reedición infantil con tintes solidarios que lleva por nombre ‘Caldero Solidario’ y en el que se puede participar intercambiando un kilo de alimentos no perecederos por un caldero con agua para disfrutar de la fiesta.
Tras recorrer durante toda la noche las bodegas de la zona, decenas de personas se reunieron ayer, ya a la luz del día, en el colegio de Molinaseca para disfrutar de una gran chocolatada. Ya con el estómago lleno, los asistentes pudieron gozar de una buena ducha en la calle Real. Los participantes se armaron, un año más, con calderos, cubos, pistolas de agua e, incluso, vasos para cumplir con la tradición e inundar las calles de la localidad con el agua del río Meruelo. Todo el que pasó por la calle terminó mojado, no se libró nadie. Además, los vecinos se sumaron a la fiesta desde sus ventanas y balcones lanzando cubos de agua al grito de «¡agua va!», como manda la tradición.
La Fiesta del Agua es ya todo un acontecimiento en el que propios y foráneos inician una peculiar batalla en la que nadie sabe quiénes son los vencedores ni quiénes son vencidos en un combate sin tregua.
Por su parte, la fiesta del Caldero Solidario, prevista para las 18.00 horas, se inicio con cierto retraso por motivos ajenos a la organización. Eso sí, una vez en marcha no defraudó a nadie y la batalla volvió a ser igual de intensa que la registrada de madrugada. La calle se inundó no sólo de agua, sino de gente desde la entrega de los cubos de la discordia. Los kilos recogidos irán destinados a cubrir las necesidades nutritivas de los usuarios del Banco de Alimentos.