León se prepara para el ébola
El Hospital de León dispone ya de los equipos y reserva dos camas aisladas en la planta de emergencias. El complejo asistencial, uno de los cuatro de referencia, actualiza su protocolo para emergencias, prepara a cuatrocientos profesionales y dispone un espacio de 200 metros con dos camas en habitaciones con presión cero
Habitación con presión cero y parte del equipo.
El Hospital de León está listo para la atención de posibles casos de ébola en la provincia. En apenas dos meses, el centro asistencial, uno de los cuatro de referencia de la Comunidad, ha adaptado su protocolo de actuación en situaciones de emergencias, preparado a cuatrocientos profesionales, dispuesto más de seis equipos especiales para cada trabajador y aislado un espacio de más de 200 metros cuadros en los que hay dos habitaciones con presión cero, listas para ingresar a pacientes infectados por el virus.
En cada turno de trabajo hay un equipo sanitario especial preparado para actuar en caso de urgencia, aunque tras la primera llamada de alerta, el protocolo moviliza a todos los profesionales preparados para esta ocasión, incluido el personal de limpieza.
La primera señal de alarma se detectará en la sala de triaje, en la que se despliega ya un mapa de los países afectados por la enfermedad e instrucciones para el manejo del paciente. El primer paso es la utilización de un ‘busca’ habilitado para el equipo especial y alertar de la sospecha. Celadores y seguridad también disponen de este contacto. Los profesionales disponen de paquetes preparados con el equipo de aislamiento utilizado habitualmente en el hospital por servicios como Anatomía Patológica. «Hay preparados más de seis por trabajador», asegura el gerente del Hospital, Juan Luis Burón. En cada paquete hay un mono de la talla XL, un par de calzas, unas gafas de protección ocular, una mascarilla FPP2 y dos pares de guantes, que el profesional se colocará a la vez para atender al enfermo. «Es un virus con una alta letalidad y el protocolo se ha establecido para que el posible infectado no tenga contacto con el personal».
En la puesta en marcha del protocolo han participado profesionales de un equipo multidisciplinar formado, entre otros, por especialistas de Medicina Interna, Análisis Clínicos, Microbiología, Medicina Preventiva, Salud Laboral, UVI, Hematología, Microbiología y Bioquímica. «Todo está preparado desde que Sanidad dio la orden con la alerta internacional de la OMS», puntualiza el gerente.
El protocolo también contempla que el paciente no llegue al hospital sino que, al ser un centro de referencia, sea trasladado de otro centro sanitario. «Entonces sería el 112 el que avisaría que trae a un paciente con sospecha de enfermedad y también hay un plan establecido para eso».
Circuito interno
Activada la alarma, el personal está preparado para despejar los pasillos y bloquear un ascensor para el traslado del paciente. Un circuito interno establecido que permite que en diez minutos el enfermo esté ingresado en una de las dos camas en habitaciones controladas por un sistema de cámaras que facilita al personal sanitario vigilar desde la sala contigua la evolución del paciente y hablar con él por circuito cerrado, sin necesidad de entrar en la habitación. También hay una sala con material desinfectante.
La implantación del protocolo ha destapado la cara más solidaria del personal y la dirección ha recibido la propuesta de participación voluntaria de 24 profesionales, 13 de enfermería y 11 auxiliares. «Pedimos voluntarios y se presentaron una veintena. Los leoneses tienen que estar orgullosos del personal que trabaja en el Hospital. Se han involucrado todos».
La unidad de aislamiento está situada en la planta de emergencias exteriores habilitada recientemente por el centro hospitalario en la planta que antes ocupaba el servicio de ginecología. 38 camas situadas en la planta V1 preparadas y no utilizadas que sólo se usarán para grandes catástrofes y emergencias sanitarias.