Arte entre costuras
Más de 500 participantes y 30 expositores se dan cita en la . XI Feria Multilabores del Bierzo celebrada ayer en Ponferrada.
Una treintena de expositores mostraron sus productos en el pabellón de El Toralín.
Encaje de bolillos, bordado canario o patchwork, todas ellas en las técnicas más variadas, fueron los protagonistas este domingo de undécima edición de la Feria Multilabores del Bierzo que se desarrolló en el pabellón municipal de El Toralín.
Como en ocasiones anteriores, el recinto deportivo se convirtió en un polo de atracción de amantes de estas técnicas textiles, que incluso, en muchos casos, no dudaron en acudir a Ponferrada desde comunidades como Cantabria, Galicia, Asturias y diversas provincias de Castilla y León.
Según los datos facilitados por la presidenta de la Asociación de Multilabores del Bierzo, Isabel Riveiro, más de 500 personas exhibieron sus trabajos en las mesas instaladas en la pista del pabellón, mientras que en todo el perímetro se abrieron 30 expositores dedicados a la compra-venta, tanto de utensilios y materiales, como de producto elaborado.
El alcalde de Ponferrada, Samuel Folgueral, fue el encargado de inaugurar la muestra, agradeciendo, en primer lugar, las facilidades dadas por la asociación para cambiar las fechas de celebración por motivo del Mundial de Ciclismo. Después pasó a calificar el evento como «una feria viva», y fruto «de la labor paciente y el trabajo de unas personas que hacen unas piezas fantásticas».
Por su parte, la presidenta de la asociación, además de agradecer la colaboración de las empresas que han facilitado medios para la celebración de la feria, no ocultó su decepción por no haber podido traer en esta ocasión una muestra de «bordado ñanduti —también conocido como tela de araña—, de origen paraguayo, que lo realiza una persona en Galicia pero que no ha podido venir».
En paralelo al evento ferial, el alcalde de Ponferrada anunció la «inminente firma del convenio, a través del cual, se le cederá a la asociación un local para que puedan reunirse».
Un anuncio que fue bien recibido por la asociación, desde donde se recordaron los «diez años de negociación para conseguir convertir esta reivindicación en realidad», a la vez que desempolvaba su pretensión de poder ver materializado el proyecto de la apertura de un museo en la ciudad en el que se recoja el pasado y el presente de estos trabajos textiles.