El condenado ingresará en prisión a la espera de su traslado a una residencia
Antonio Zubillaga ingresará en la prisión de Mansilla de las Mulas, donde deberá permanecer cumpliendo condena a la espera de que el juez le conceda la libertad provisional que solicitará su abogada. «Tendrá que estar algún tiempo en prisión, pero vamos a intentar que sea el mínimo posible», aseguró ayer la letrada, poco después de alcanzar el acuerdo con la Fiscalía.
La intención de la defensa es que el condenado regrese a la residencia San Nicolás de Fabero donde ha permanecido ingresado en régimen cerrado y bajo supervisión policial a la espera de juicio durante los meses posteriores al suceso, en vista de su avanzada edad.
Zubillaga ya había ingresado en prisión preventiva después de confesar al juez que había intentado matar a su esposa, pero su estado de salud aconsejó su ubicación en la enfermería del centro penitenciario y de ahí su traslado al complejo residencial de Fabero, a la espera de la vista oral que había sido fijada para ayer en la Audiencia Provincial.
El condenado ya ha pagado una indemnización a su esposa, aunque la defensa no concretó ayer su cuantía, de la que no se ha divorciado.
La víctima, según la letrada de Zubillaga, se ha dado por satisfecha con la indemnización que ha recibido.
Gritos en la ventana
M.N.N, de 80 años de edad en el momento de la agresión, logró pedir ayuda por la ventana de su casa, lo que intimidó a su esposo. Una vecina llamó al teléfono de emergencias del 112 y la Policía Nacional detuvo al agresor en el domicilio poco después.