La venta de Alto Bierzo, condicionada al mantenimiento de los 127 empleos
El administrador concursal y el comité recuerdan que el compromiso es por tres años.
Trabajadores en la entrada del Pozo Casares, en Tremor de Arriba, en imagen de archivo.
El proceso de liquidación y venta de la empresa Alto Bierzo sigue su curso tras recibirse tres propuestas de adquisición de otras tantas empresa, dos de ellas apostando por la empresa íntegra con las explotaciones de interior y exterior y una tercera sobre el cielo abierto en exclusiva. Durante estas jornadas el Administrador concursal recabará la documentación solicitada a las tres empresas interesadas, para subsanar deficiencias y espera al mismo tiempo la valoración que realicen los sindicatos en todos los casos.
El representante del comité de empresa, Rubén Fernández, que mantuvo ayer asamblea con los trabajadores incluídos actualmente en el proceso de ERE o en baja laboral, recordó que el Administrador concursal en el plan de liquidación de la empresa incluía el mantenimiento de los 127 trabajadores actualmente en plantilla, por al menos tres años», lo que supone un alivio para los trabajadores.
Fernández señalaba que ese será uno de los puntos principales a considerar en la adjudicación de venta para la empresa: «Si no tienen una negociación con los sindicatos de mejoras y demás, por lo menos y como mínimo tienen que respetar ese mantenimiento de plantilla por tres años». Los sindicatos están pendientes de que les remitan las condiciones ofertadas por cada una de las empresas para presentar la valoración entre el 28 y 29 de noviembre. «Una vez que hayamos notificado a los trabajadores las condiciones, tendremos que notificar nosotros también cuál es la calificación por la que se inclinan los trabajadores para, valorando todo, decidirse por la adjudicación definitiva», dijo. Con todo ello será a final de mes cuando se conozca el nombre de la empresa que se haga con la última gran empresa carbonífera del Bierzo Alto y habrá que esperar al nuevo reparto de cupos y la compra de producción por parte de las térmicas para corroborar si, la lucha por la subsistencia de Alto Bierzo que ya se prolonga por dos años, finaliza.