Renunciar al Mundial hubiera llevado a la «desaparición» del Ayuntamiento
Al margen de la reducción de la «deuda heredada» el mayor logro de 2014 del que presumió ayer Samuel Folgueral fue el Mundial de Ciclismo. El alcalde, que una vez más calificó la organización de la prueba como «un éxito sin precedentes», insistió en que su equipo de gobierno partió de cero en marzo de 2013, cuando había «ceros euros» consignados y la obligación de hacer frente al canon, e incluso tuvo que solicitar la copia del contrato firmado por el PP con la Unión Ciclista Internacional, porque no se localizó el original en el Ayuntamiento. «Nunca pensamos que nos humillamos cuando trabajamos por Ponferrada», aseguró.
Al bipartito no se le pasó por la cabeza renunciar a la organización porque el Ayuntamiento hubiera tenido que afrontar «indemnizaciones millonarias» que «nos hubieran llevado a la bancarrota total y a la desaparición como administración».
El edil presumió además de haber organizado la prueba ahorrando «siete millones de euros» de un presupuesto inicial de 17.5 millones que finalmente ha quedado en 10,5 millones.
Con el consorcio creado para ayudar a afrontar el gasto del Mundial todavía sin cerrar, Folgueral —que aseguró que todavía recibe felicitaciones por la organización de un «Mundial anticrisis» por su austeridad— se centró en destacar los beneficios que ya estaría recibiendo la ciudad después del Mundial de Ciclismo, en forma de congresos y reuniones como la de empresarios de autoescuelas o trabajadores de Cosmos. «Ponferrada está de moda», sentenció.