VISTA DEL MINISTRO
Justicia estudia separar las jurisdicciones de León y el Bierzo y la posibilidad de implantar el juzgado 9
Catalá compromete soluciones y reconoce que el problema es la carga de trabajo
El juez decano de Ponferrada estrecha la mano del ministro, junto al subdelegado del Gobierno y el presidente del TSJ de Castilla y León
El ministro de Justicia, Rafael Catalá, inauguró ayer en Ponferrada la ampliación de los juzgados, en la que se han invertido más de cuatro millones de euros. En su primera visita al Bierzo, no vino con las manos vacías. Catalá se comprometió a estudiar la separación de jurisdicciones en el Palacio de Justicia de la capital berciana y aseguró que para ello trabaja ya en la búsqueda de las mejores soluciones organizativas. El problema está —explicó— en la carga de trabajo que soportan los juzgados bercianos.
«La separación de jurisdicciones entre los Civil y lo Penal es una medida habitual cuando hay un número suficiente de juzgados, como es el caso de Ponferrada, que cuenta con ocho. Por lo tanto, es una propuesta que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) hizo ya hace tiempo. Lo que pasa es que la actual carga de trabajo está muy descompensada», reconoció el ministro, explicando que si ahora mismo se acometiera la separación, quedarían cinco juzgados de Primera Instancia o Civil y tres de Instrucción o Penal. En este supuesto, «los juzgados de Instrucción tendrían una carga de trabajo por debajo del módulo que establece el Consejo General del Poder Judicial y, sin embargo, los cinco de Primera Instancia estarían muy por encima», destacó Rafael Catalá.
En este punto, hay que buscar soluciones y una de ellas podría ser la implantación de un noveno juzgado. «Estamos estudiando medidas organizativas y yo creo firmemente en que la separación de jurisdicciones es una buena manera de que los jueces se especialicen, por lo tanto, o podemos crear un juzgado adicional, que es una alternativa, o podemos reconvertir uno de los juzgados de Instrucción si las soluciones de las guardias nos lo permiten», explicó. Y es que una de las posibles soluciones apuntadas por el responsable de la Cartera judicial fue la de dejar dos juzgados para la sección Penal y seis para la Civil, pero la dificultad está en que «los juzgados de Instrucción tendrían problemas para atender la guardia».
Pese a las dificultades, el ministro reiteró su compromiso y garantizó que estudiará la posibilidad de dividir las jurisdicciones en un plazo lo más breve posible. Celeridad que Catalá quiere aplicar también a la implantación de la nueva Oficina Judicial que ocupará el edificio ayer inaugurado. En este sentido, se comprometió a que estará en macha antes de que concluya el primer semestre del año.
Precisamente en relación a la nueva Oficial Judicial, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, José Luis Concepción, celebró que en Ponferrada vaya a implantarse ya sin «el lastre» que en León y Burgos supuso el Servicio Común de Ordenación de Procedimiento, que impidió obtener los resultados esperados.
Soluciones para el SOJ
Entre las peticiones que el ministro de Justicia se llevó a Madrid estuvo también la de la abogacía ponferradina, que expuso ante Catalá los problemas de espacio que padece el Servicio de Orientación Jurídica (SOJ). Tras el encuentro, el presidente del Colegio de Abogados, Ángel Suárez, informó de que el ministro atendió su reivindicación para buscar un nuevo espacio.