la CIRCULACIÓN en ponferrada
El tráfico cambiará en abril en 10 calles de La Rosaleda con tres glorietas nuevas
La primera fase de la reordenación en el barrio ponferradino costará 74.000 euros.
Merayo, flanqueado por un técnico y el inspector Osorio.
Después de reunirse con 25 presidentes de comunidades de vecinos y de alcanzar un consenso político, el bipartito de Ponferrada acometerá la esperada reordenación del tráfico del nuevo barrio de La Rosaleda. En una primera fase afectará a diez calles, que se convertirán de doble sentido para la circulación del tráfico rodado. El repintado, la retirada y colocación de nuevas señales costará 74.000 euros.
En una segunda fase, cuando haya disponibilidad económica, se construirán tres rotondas nuevas. Todo para mejorar y optimizar la circulación de vehículos, evitar rodeos innecesarios y descongestionar el tránsito en arterias principales como las dos entradas y salidas de la ciudad, las avenidas de Galicia y Asturias. Según adelantó el concejal de Tráfico, Aníbal Merayo, la previsión es que en abril entren en activo los nuevos cambios de tráfico en la zona.
Las calles que se convertirán en doble sentido son Bobby Deglané hasta la glorieta de la avenida de La Constitución, con continuidad por la calle Matías Prats hasta la rotonda de la ronda Norte, situada frente al conservatorio de música Cristóbal Halffter. En esa misma zona también deja de ser de una sola dirección y pasa a ser de doble sentido la calle Pedro Pérez Llorca, que va paralela a la avenida de Galicia desde la ronda Norte hasta la calle Gregorio Peces Barba, calle ésta que termina en la glorieta de la Clínica Ponferrada.
Como cambio importante para la fluidez del tráfico en el barrio también se abre en doble sentido la calle Severo Ochoa, que para situarse bordea por la cara sur el viejo aparcamiento del supermercado Carrefour. Cambios similares de doble sentido van en las calles Matías BAlsera, Miguel Herrero, Joaquín Soler, Clara Campoamor, Pascual Fernández y Adriano Courel.
Las rotondas provisionales
De forma provisional entrarán en servicio tres glorietas. Dos de ellas van en la avenida de La Lealtad; una en la intersección de la calle Orellán con Bobby Deglané y la otra, en el cruce de la calle Clara Campoamor con el vial que bordea por la cara norte el viejo aparcamiento de Carrefour, junto a la estación de autobuses. La tercera se abrirá en la intersección de la ronda Norte con la calle Clara Campoamor.
El inspector de la Policía Local, José Osorio, aseguraba ayer que con estos cambios revisados al milímetro por los técnicos y con las aportaciones vecinales «se mejorará la movilidad en el barrio de La Rosaleda», y sobre todo, se liberará de congestión de coches avenidas principales.
Las obras darán comienzo «en un plazo corto», dijo el concejal Merayo, quien explicó que las acometerán las brigadas municipales de obras. En marzo se acometería el despintado y nuevo pintado de las calles, con las nuevas señales, y más o menos en abril entrarían en servicio.