Baílez acusa a los recortes estatales de torpedear las políticas locales de género
Esgrimen el caso de una embarazada sin recursos que pide que liberen a su maltratador .
Isabel Baílez, Ana Blanco y María Jesús Seijas, ayer.
Una mujer extranjera. Maltratada. Embarazada de cinco meses y con un niño de cuatro años a su cargo. Sola. Con su pareja condenada a una elevada pena de prisión. Sin recursos para salir adelante, con la ayuda que ha solicitado en las oficinas de empleo denegada porque no ha aportado un certificado de convivencia, acude al juzgado y pide que liberen al hombre que la maltrataba porque no encuentra otra salida para el hijo que espera y para el que está creciedo. Ha sucedido en Ponferrada y es un ejemplo del fracaso de las políticas de igualdad y de la lucha contra la violencia de género, que se topan con «un muro» en cuanto una de las administraciones implicadas no está lo suficientemente sensibilizada como para cambiar sus prioridades.
Lo denunciaron ayer la concejala de Bienestar Social de Ponferrada, Isabel Baílez y las responsables del Consejo Municipal de la Mujer María Jesús Seijas y Ana Blanco. «Tenemos una ley estupenda, pero hay un retroceso», se quejó Seijas, porque «la administración no te abre las puertas, te las cierra» por la cantidad de trámites que exige para cobrar una ayuda imprescindible. Seijas y Blanco reclamaron «un pacto de Estado» que incluya la educación contra las actitudes machistas que vuelven a extenderse entre los jóvenes. Y Baílez exhibió las estadísticas nacionales del informe Sombra para denunciar la falta de medios para luchar contra la violencia de género, —un recorte del 23 por ciento del presupuesto entre 2009 y 2014— lo que ha supuesto una pérdida de calidad de los servicios destinados a atender a las víctimas, Y eso perjudica a las administraciones locales comprometidas, que han visto como la reforma de la Ley de Bases de Régimen Local les quitaba incluso competencias en la materia. Baílez recordó que la discriminación salarial, el paro femenino, las dificultades para acceder al sistema de salud de inmigrantes víctimas de la trata de mujeres o la reforma de la Ley del Aborto son otros ejemplos de ese retroceso.