INICIATIVAS EN EL BIERZO

El Consejo evita la desaparición de 93 viñas con el Banco de Tierras

Los viñedos tienen más de 50 años y se iban a perder al no poder atenderlas sus dueños

Viñedos del pueblo ponferradino de San Lorenzo que fueron cedidos al Banco de Tierras y que así se siguen cultivando

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M. FÉLIX | PONFERRADA
Ponferrada

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El relevo generacional ha motivado en el Bierzo la pérdida de numerosos viñedos de uso particular, con unas cepas de gran valor que superaban con creces el medio siglo de cosechas. Cuando, por edad o enfermedad, el cabeza de familia dejaba la viña que labró, podó y cosechó toda la vida pasaba de inmediato a manos de algún familiar. Por lo general los hijos. Pero en las últimas décadas no era así, esas viñas se perdían para siempre por otras dedicaciones o prioridades de sus descendientes.

Sin embargo, ahora, desde el Consejo Comarcal del Bierzo han dado con una fórmula administrativa que está evitando la desaparición de esos viñedos tradicionales. Ya no es necesario que los descendientes del propietario se hagan cargo de la viña que no se pueden atender. En la actualidad, a través del Banco de Tierras se han contabilizado en el Bierzo cerca de un centenar de viñedos que han cambiado de mano. El propietario entrega su finca de cultivo al Banco de Tierras y esta entidad del Consejo se encarga de adjudicarla a otros interesados en sacarle rentabilidad. El dueño no pierde el título de propiedad y mantiene productivo su viña de toda la vida.

El Banco de Tierras del Bierzo finaliza en estos días una intensa campaña de adjudicación de este tipo de viñedos, que llevaba el camino de la desaparición. Según los datos que facilitan desde el Consejo que preside Alfonso Arias, a partir de la última vendimia fueron muchos los propietarios que empezaron a introducir sus viñedos en el Banco de Tierras ante la imposibilidad de hacerse cargo de ellos para siguientes campañas.

Fin de campaña

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«La mayoría de ellos tomaban esta decisión por tener una edad avanzada o una salud delicada que les impedía seguir atendiendo sus viñas», expresa Beatriz Anievas, una de las personas que gestiona el Banco de Tierras. «La mayor preocupación del propietario de viñedo en producción es que su plantación pueda quedar abandonada después del trabajo de tantos años. En muchos de estos casos se trata de viñas de más de cincuenta años», expresa. Con estos antecedentes, desde el Banco de Tierras, en la presente campaña se acaba de adjudicar un total de 93 viñedos. Fincas que están diseminadas por toda la comarca y que sus cepas se perderían para siempre.