Los primeros 30 trabajadores del pozo Casares se incorporan hoy al tajo
Trabajadores del pozo Casares, en una imagen de archivo.
«El proyecto de trabajo se desarrolla según lo previsto». Así señaló el representante y titular de Minas del Bierzo Alto, Simón Ramos Campazas, los progresos registrados en el proyecto con el que la nueva empresa optó a la compra de la antigua Alto Bierzo y que, a punto de cumplir las dos semanas de hacer pública la adquisición, ya comienzan las labores un primer reemplazo de 30 trabajadores.
Un primer grupo de ingenieros y vigilantes han realizado las labores previas de supervisión de las instalaciones y hoy se incorporan ya 30 trabajadores de los 96 que se subrogaron a la empresa para empezar las labores de recuperar cepillos, empezar chimeneas y poner definitivamente operativa la mina para ir incorporando al resto de la plantilla.
Fuentes sindicales mostraron ayer satisfacción por estos progresos, máxime cuando los primeros que se incorporan son aquellos trabajadores que estaban en peor situación al no contar ya con ningún tipo de prestación, aunque aún quedan algunos más en la misma situación que irán incorporándose progresivamente. «Esto es un alivio para todos. De hecho, la apuesta de los sindicatos por este proyecto se afianzaba por el hecho de que el primer objetivo del mismo era evitar que un centenar de trabajadores se quedaran en la calle», señaló el representante del comité de empresa, Rubén Fernández.
Tanto la empresa como los sindicatos esperan que la incorporación total de los trabajadores sea en breve, al estar sólo pendiente de completar trámites administrativos. Por otra parte, la empresa ha iniciado ya negociaciones con la central térmica de Compostilla para alcanzar un acuerdo en la venta de la producción de carbón de Casares, otro de los trámites pendientes para «rematar la posibilidad de futuro» de un proyecto que ha obtenido oficialmente el apoyo del Ayuntamiento de Igüeña y la Junta Vecinal de Tremor.