Urgen al Magrama el plan de choque contra la avispilla prometido hace un año
La Red Estatal del Castaño, reunida en Portugal, alerta del rápido avance de la plaga.
Representantes bercianos entre los participantes del Encuentro Europeo de la Castaña.
Casi un año después de que el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) anunciase la inminente puesta en marcha de un Plan de Contingencia para frenar el inexorable avance de la avispilla del castaño — Dryocosmus kuriphilus— los productores observan cómo la plaga continúa con su ‘rápida conquista’ de los sotos del territorio nacional sin que se haya activado el mencionado plan de choque.
Durante las dos últimas jornadas se ha venido desarrollando en la localidad portuguesa de Vila Pouca de Aguiar, en el norte de Portugal, el sexto Encuentro Europeo de la Castaña, donde los presentes han lanzado una mensaje de lamento común por el tiempo que se ha perdido sin que se haya activado el protocolo de emergencia previsto.
«La reunión ha estado motivada por los datos aportados desde el sector que apuntan a una rápida extensión de la plaga por las zonas productoras de castaña de España y de los efectos que está provocando», apuntan desde la Red Estatal del Castaño, órgano que agrupa a los representantes del sector de la castañicultura de las principales regiones productoras de castaña del territorio español.
Un avance, el de la avispilla del castaño, que ya se encontraría a las puertas de la comarca del Bierzo, ya que ejemplares del Dryocosmus kuriphilus ya se han detectado en los sotos de castaño de la vecina comarca de Valderorras, en concreto en los montes de la localidad de A Rúa (Orense).
Desde la Red Estatal del Castaño se ha reclamado a la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente una «reunión inmediata para tratar la puesta en marcha de este plan, y, así, hacer frente de forma seria y eficaz a esta temida plaga».
La única forma que se ha demostrado eficaz para frenar en seco el avance de la avispilla del castaño es la suelta de un parasitoide específico — Torymus sinensis— que aniquila a este ejemplar así como los huevos que deposita en los castaños. «Desde la Red Estatal del Castaño se exige al Magrama que supere sus reticencias y limitaciones a la suelta de este parásito para el control de la avispilla, tal y como han hecho otros países de nuestro entorno, habida cuenta de su nula afección al medio natural», apuntan los representantes de las principales zonas productoras de castaña, a la vez que recuerdan que ese parásito terminará llegando al medio de forma natural «si bien no al ritmo de la propia plaga».
Los efectos de la avispilla han provocado la devastación de zonas productoras en países como Italia y Francia, y ahora está comenzando a dejar sentir sus efectos en el territorio nacional. Para evitar estos efectos, se demanda la acción del Gobierno para evitar que la avispilla se convierta, como ha sucedido en otras zonas, «en una tragedia ecológica y en una drama social en áreas donde el castaño está presente desde tiempos inmemoriales», apunta la Red Estatal del Castaño.