‘Gasta’ vuelve a casa

La familia del guerrillero abatido en 1949 esparce sus cenizas en Bembibre.

Santiago Álvarez deposita las cenizas junto a la foto de su padre.

Publicado por
CARLOS FIDALGO | PONFERRADA
Ponferrada

Creado:

Actualizado:

El mismo camino que tomó en 1948 para huir de una muerte segura sirve desde el sábado de reposo a las cenizas de Bernardo Álvarez Gasta, el guerrillero antifranquista de Bembuibre abatido un año después tras la denuncia un infiltrado, en los montes de Remesar, en la provincia de Orense. Identificados sus restos por el equipo forense de Argentina que colabora con la Asociación para la Recuperación de la Memoria (ARMH) y entregados a su familia, Santiago Álvarez el que esparció sus cenizas de su padre sesenta y seis años después de su muerte.

Gasta tuvo que salir huyendo de su panadería en Bembibre en el año 1948, antes de que la Guardia Civil lo detuviera. La Guerra Civil lo había sorprendido realizando el servicio militar en Cádiz y después de su arresto por falangistas, había ingresado en la prisión del Puerto de Santa María. Condenado a muerte y amnistiado, Bernardo Álvarez regresó al Bierzo y se convirtió en enlace de la guerrilla. En febrero de 1948 se incorporó a la II Agrupación del Ejército Guerrillero de Galicia y un año depsués, era herido en una pierna durante un tiroteo con la Guardia Civil en las cercanías de Ocero.

Gasta salió con vida de aquel enfrentamiento —recordaba ayer la ARMH en una nota— y se refugió en Orense con otros guerrilleros, y el 22 de junio de 1949, cuando se encontraba junto los guerrilleros Manuel Soto, alias Coronel Benito, y Elías López Armesto, apodado Pájaro, la Guardia Civil daba con ellos en Penacoba gracias a la denuncia de un infiltrado.

Los cadáveres de los tres combatientes recibieron sepultura en tres fosas anónimas —en el Registro Civil figuraban como «desconocidos»— en el cementerio de Teilán.

Cargando contenidos...

En septiembre de 2012 la ARMH exhumaba los restos de Manuel Soto, pensando que se trataba de Gasta. Y sólo en mayo de este año, y una vez que las pruebas de ADN demostraron el error, los voluntarios de la asociación y del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) realizaban una segunda exhumación en Teilán para, ahora sí, recuperar lo que quedaba del guerrillero y entregar los rstos a sus familiares una vez que las pruebas genéticas despejaron las últimas dudas.